
Lo que inició con el estruendo de un transformador, al pasar los días se ha convertido en una pesadilla para los habitantes de la calle 2 del sector Buenos Aires, comunidad ubicada en el kilómetro 17, al oeste de Barquisimeto. Tras casi una semana del incidente, el colapso del servicio eléctrico mantiene en vilo a más de un centenar de familias.
Por Lapatilla.com
A pesar de haber agotado los canales regulares y realizar los reportes correspondientes ante Corpoelec, la Alcaldía de Iribarren y la Gobernación del estado Lara, los vecinos denuncian que el silencio institucional es la única respuesta que han recibido hasta la fecha.
La falta de refrigeración ha comenzado a pasar factura en las familias. Los afectados manifiestan con angustia la pérdida de alimentos perecederos, un golpe crítico en medio de la situación económica actual.
Sin embargo, la mayor preocupación radica en la salud de los más vulnerables: los adultos mayores, muchos de ellos con patologías crónicas que requieren cuidados específicos, y los niños, quienes deben lidiar con el calor extremo y las picaduras de insectos durante las noches.
«Ya no pedimos, exigimos una solución. No podemos seguir viviendo como si estuviéramos en el siglo pasado mientras las autoridades pasan de largo por el kilómetro 17», expresó uno de los residentes afectados.
Ante la falta de soluciones técnicas, el malestar colectivo ha escalado a niveles críticos.
Los habitantes del sector Buenos Aires advirtieron que de no recibir el reemplazo del equipo dañado, se verán obligados a tomar acciones de calle y movilizaciones hacia las sedes administrativas de los entes estatales.
La comunidad asegura que la paciencia se agotó y que el derecho a un servicio eléctrico digno no es negociable, especialmente cuando la seguridad y la salud pública están en juego.
