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Juan Guerrero:Opinión

Juan Guerrero: De mona a sayona

Que Venezuela sea un país donde sus ciudadanos se dediquen a mofarse de sus gobernantes no dista mucho de parecerse a otros, sea de Occidente que del Oriente, África y demás continentes y países. Ocurre que desde épocas remotas esta ha sido la amarga, cínica y muchas veces única venganza que ha encontrado la población para mofarse y ridiculizar a quienes, generalmente, han mantenido a los pueblos sojuzgados y maltratados.

En su momento al conquistador Lope de Aguirre la población lo bautizó como ‘El Tirano’, y posiblemente que se ganó a pulso semejante mote. Por su parte, al general Pablo Morillo le decían cínicamente ‘El Pacificador’, por apaciguar los ánimos a garrote limpio y sin derecho a réplica de ningún tipo. 

El mismo Simón Bolívar fue objeto de burla y chanza en Perú, bautizado con el remoquete de ‘Longaniza’, por la forma extremadamente delgada de su cuerpo, semejante a una salchicha. La soldadesca, por su parte, le decía ‘Culo ‘e hierro’ y ‘El Porsupuesto’, por tener esa muletilla pegada en cualquier conversación. A su amante, Manuela Sáenz, la sociedad quiteña y los santanderistas la bautizaron con las siglas ‘LDP’, La Divina Pu.. (Bolívar era devoto de La Divina Providencia). También le decían ‘La descocada” y ‘La Ramera’. Que se hayan ofendido o no, la historia no deja mayor constancia ni referencias. Sin embargo, quien sí manifestó con absoluta claridad su apoyo al pueblo por sus mofas y críticas a los mandatarios fue el presidente, Carlos Soublette, quien, ante una serie de burlas que le hiciera un actor de poca monta, éste fue llamado a palacio. El asustado actor creyó que iba a ser encarcelado. Sin embargo, el viejo general le indicó: “Que el pueblo se burle de sus gobernantes no es mayor problema. El problema se presenta cuando el mandatario se burla del pueblo.”  Palabras más palabras menos, semejante afirmación es lo que en definitiva interesa y permite indicar que esto de las burlas y mofas para caricaturizar y ridiculizar a los mandatarios en Venezuela es de vieja data y no tiene por qué alarmarnos más allá del momento que se vive. Además, es una manera de expresar (tal vez no del todo aceptada) el malestar y desahogo de un momento en la vida de una sociedad.

Al dictador, Juan Vicente Gómez se le glorificó con el solemne título de ‘El Benemérito’. Sin embargo, en los calabozos de La Rotunda y otros lugares se le conocía como ‘El Bagre’, por sus largos mostachos semejantes a los del pez. Su designado para sustituirle, el general y ministro de Guerra y Marina, Eleazar López Contreras se le conocía como ‘El Ronquito’. De aquellos tiempos a estos calamitosos y ‘delicaditos’ años del siglo XXI, han cambiado mucho los personajes y también variado los apelativos y sobrenombres, ofensivos unos más que otros. 

Al llamado Padre de la Democracia, Rómulo Betancourt, de voz aniñada y penetrante, le decían ‘El Iluminado de Guatire’ por tener su brujo personal en ese lugar de fantasmas y aparecidos. Mientras a Carlos Andrés Pérez, por darle en cambiar nombres a las empresas petroleras y colocar las últimas sílabas en –ven, le decían ‘Locoven’.

Ya en el siglo XXI y con el uso de las nuevas tecnologías, sin embargo, la costumbre de mofarse de los mandatarios siguió sin mayores alteraciones. El presidente, Hugo Chávez, se dio a la tarea de usar sobrenombres para descalificar a sus contrincantes políticos y por extensión, al mismo pueblo opositor. Así, desde aquellos primeros apelativos, como ‘Frijolito’, en alusión a uno de los candidatos presidenciales de la época y gobernador, Henrique Salas Römer, luego a Henrique Capriles, llamándole ‘Majunche’ (mediocre, inferior o de mala calidad) y posteriormente, ‘Escuálido’; el universo de calificativos despreciativos y despectivos se fue ensanchando hasta ‘normalizarse’ en el espectro político venezolano. Por su parte, el liderazgo político opositor y su población no se quedó atrás. Respondió llamando al hijo pródigo de Sabaneta, desde ‘Zambo’, ‘Tribilín’, ‘Iluminado de Sabaneta’, ‘El Arañero de Sabaneta’, ‘El Mico Mandante’, ‘Esteban de Jesús’, entre otros. Y después de muerto: ‘El Mortadelo’, ‘El Galáctico’. 

A quien lo sustituyó, Nicolás Maduro, lo bautizaron como ‘Platanote’, ‘El Carnicero de Miraflores’, este último por el titular aparecido en una edición del semanario humorístico irreverente francés, Charlie Hebdo. Por cierto, ese mote ‘El Carnicero’ fue usado antes para descalificar al general Juan Bautista Arismendi, por asesinar españoles a diestra y siniestra. 

Así llegamos a estos días de banalidad supina, donde se había calmado un poco la dinámica de bautizadera en el zoo político venezolano. Hasta hace algunos días cuando un descocado cantor de poca monta, un tal Baute, conocido en los alrededores de su casa y algo más allá, se apoderó de un micrófono y coreó el estribillo que le dictaba una eufórica muchedumbre en el propio centro del mundo hispánico, la Puerta del Sol en Madrid. Sin control de algún moderador oficial y con una tribuna a lo ‘farándula política’, el insulso cantante vociferó lo que gritaba la ‘masa’: “Fuera la mona”. Acto seguido, los demonios de la moral y las buenas costumbres se desataron en los cuatro puntos cardinales del espectro comunicacional, incluyendo los rincones oficialistas y opositores. 

Lo que debió ser un desahogo pasajero del momento se abultó hasta semejar una afrenta a la piel totémica de la ‘africanidad’, a la deidad femenina, a la pulcritud ecológica de la especie zoológica que nos hermana. ¡Pues, sí! Estuvo mal, ¿Y? El Tirano Aguirre está muerto; el Longanizo de Bolívar está muerto; el Bagre de Gómez está muerto; Leoni ‘El Tartamudo’ está muerto; Guzmán Blanco ‘El Manganzón’ está muerto. Estos y otros más, conocidos por sus apodos, calificativos, sobrenombres, apelativos, se murieron y no porque se mofaron de ellos.

Otro discurso muy diferente y del cual estoy de acuerdo en denunciar y he manifestado mis reflexiones (véase mi artículo Patán en Papeles de agua: https://papelesagua.blogspot.com/2021/09/patan.html ), se refiere a la degradación del lenguaje para descalificar, deshumanizar hasta reducir al sujeto a ‘cosa’ y justificar ulteriores decisiones, ‘crematísticas y crematorias’, como ocurrió en la Alemania del nacional-socialismo, conocido en los bajos fondos como nazismo.

Hasta ahora no he visto a la señora, María Corina Machado despotricar ni sentirse ofendida por la cantidad de epítetos, sobrenombres, descalificativos y mofas que han desencadenado desde el poder socialista-chavista-bolivariano-zamorano-robinsoniano en su contra. Por otra parte, la calificación de ‘mona’ a la actual mandataria presidencial, Delcy Rodríguez, no ofende su color de piel, pues ella ni es negra y ni es mona… aunque pueda tener cierta semejanza, como la señora Machado lo tiene por sus orejitas puntiagudas y frentona, quizás sea por ello el remoquete de ‘sayona’. 

Nariz, orejas, verruga, bigotes, ademanes, equívocos al hablar y hasta el uso de prótesis, como las muelas, son distintivos que destacan de un cuerpo y son identificados por la población para usarlos como mofa, burla, castigo y hasta descalificación de quien detecta algún tipo de poder. Ocurre que una pequeña parte de la población en estos años, resulta demasiado ‘sensibilita’ y se resiente de sus aparentes deformaciones corporales y orígenes sociales. Mientras que otra, mal acostumbrada a maltratar, humillar, vejar, torturar y asesinar, se ofende porque le echan en cara sus diferencias o sus aparentes anormalidades o deformidades físicas, psicológicas o intelectuales. Ejemplo lo tenemos en Manuel Rosales Guerrero, ‘El Filósofo’.

Lo peligroso del asunto es la angustia de unos pocos moralistas trasnochados de la vida, y de otros pescadores del río político, que buscan construir narrativas sobre los escombros de una población hastiada de tanta opresión y de políticos desubicados que podrían llevarnos al ‘Planeta de los simios’. En ese mundo sí hay muchas caretas y disfraces similares a aquellos rostros que despreciamos y de los cuales nos mofamos, ridiculizamos y caricaturizamos.

 

(*)  camilodeasis@gmail.com   X @camilodeasis   IG @camilodeasis1 

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