
Dos cajas del tamaño de un zapato. Eso fue lo que recibió Christine Dawood nueve meses después de que el sumergible Titán implosionara a 3.800 metros de profundidad en el Atlántico Norte.
Dentro, los restos de su esposo Shahzada y de su hijo Suleman, de 19 años: material biológico separado con pruebas de ADN por el Laboratorio de Identificación de ADN del Departamento de Defensa de Estados Unidos (AFMES-AFDIL), con sede en Dover, Delaware.
“Cuando digo cuerpos, me refiero al líquido que quedó”, relató Dawood en entrevista con el diario británico The Guardian. “Vinieron en dos pequeñas cajas, como cajas de zapatos”.
La imagen es perturbadora, pero refleja con precisión la naturaleza de lo que ocurrió el 18 de junio de 2023, cuando el Titan, operado por la empresa OceanGate, sufrió una implosión catastrófica durante su descenso hacia los restos del RMS Titanic.
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