
En el patio de una vivienda urbana del barrio 23 de Enero de Barinas, fue construido un criadero de cerdos, al lado de la Escuela Carlos Soublette, donde este lunes 13 de abril tuvieron que suspender las actividades porque se sienten afectados por la contaminación.
Por Lapatilla.com
La situación ha sido desesperante para directivos, docentes y alumnos, por lo que padres y representantes tomaron la iniciativa de cerrar la institución.
Al parecer, el estiércol de los cochinos cae a un canal que atraviesa la barriada y que también pasa detrás de la escuela, cuyas aguas se estancan, se pudren y emanan olores insoportables.
«El problema se viene agudizando desde hace tres meses y ha sido imposible que la señora dueña de la casa, desista de este criadero de cochinos», comentó la madre de un alumno.
Tras la paralización forzada de clases, la comunidad escolar se dirigió a la vivienda para exigir la eliminación del criadero de cerdos en un lapso de 24 horas.
Los afectados reclaman la intervención de las autoridades, sobre todo las de competencia ambiental, porque en el patio de la vivienda habrían construido al menos cuatro corrales y actualmente tendrían unos 12 animales.
Los padres y representantes decidieron no enviar a sus hijos a clases, hasta que sea corroborado que ya no están criando estos cochinos en el barrio 23 de Enero.

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