La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum ha negado que haya habido una crisis diplomática con España a cuenta del reconocimiento o no del sufrimiento causado por los conquistadores españoles en lo que hoy es México. “No hay crisis diplomática, nunca la ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, ha dicho a su llegada a la IV Reunión en Defensa de la Democracia que reúne en Barcelona a una docena de líderes de Gobiernos progresistas, entre ellos los de Brasil, Colombia. En ese foro, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha clamado por una respuesta de las fuerzas progresistas ante los “ataques” a la democracia en el mundo, una respuesta que “no puede ser solo defensiva, no basta con resistir, tenemos que proponer, liderar”, ha dicho. También ha llamado a “renovar y reformar” la ONU para que refleje mejor la realidad del siglo XXI y que la dirija una mujer. En el otro encuentro progresista en la ciudad, la Global Progressive Mobilisation, el ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha denunciado que en todo el mundo “los partidos de las fuerzas de derecha y ultraderecha y los tecnooligarcas y milmillonarios ya no disimulan. Van de la mano, gobiernan juntos cuando pueden”.
