
Las preocupaciones por el estado de salud de la Premio Nobel de la Paz 2023, la iraní Narges Mohammadi, que permanece “inestable” en su séptimo día de hospitalización en la unidad de cuidados cardíacos de un hospital de Zanjan, en Irán, “han escalado significativamente”, informó este jueves la Fundación que lleva su nombre.
Dos días después de que su abogada asegurara que Mohammadi se encontraba “entre la vida y la muerte”, su Fundación -con sede en París, donde también residen su marido y dos hijos- informó este jueves de que los médicos consideran probable un diagnóstico de angina de Prinzmetal.
Esa afección, conocida también como angina vasospástica, está causada por espasmos en las arterias coronarias que puede derivar en infartos, arritmias letales y graves alteraciones de la presión arterial, indicó la organización en redes sociales.
La fundación señaló que Mohammadi presenta desde el pasado 24 de abril episodios recurrentes de dolor intenso en el pecho, palpitaciones y fuertes fluctuaciones de presión arterial.

Los especialistas que la atienden advirtieron de que cualquier retraso en su traslado a Teherán para recibir tratamiento especializado y una angiografía podría representar “riesgos irreparables que amenazan la vida” de la nobel.
Pese a las solicitudes de la familia y del equipo médico, la fundación denunció que el fiscal de Teherán continúa oponiéndose al traslado de la activista a la capital iraní.
Mohammadi, periodista y defensora de los derechos humanos, cumple una condena de seis años de prisión por cargos relacionados con la seguridad nacional. Según su defensa, ha perdido alrededor de 20 kilos durante su encarcelamiento y tiene dificultades para expresarse.
La activista fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2023 por su lucha en favor de los derechos de las mujeres y las libertades civiles en Irán.
EFE
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