
Empleados de la Universidad de Carabobo denunciaron que el bono profesional y académico anunciado por Delcy Rodríguez el pasado 30 de abril, aún no ha sido depositado, pese a que se había prometido como parte de los beneficios por el Día del Trabajador.
Por Lapatilla.com
José Francisco Jiménez, secretario general de la Asociación de Empleados de la casa de estudios (Aeuc), aseguró que ningún trabajador activo ni jubilado ha recibido el pago.
Recordó que el monto anunciado oscilaba entre 62 dólares y 129 dólares, aunque nunca se precisó cuánto correspondería al sector universitario. “Lo único que se ha multiplicado es la preocupación. Con un sueldo promedio de 0,62 dólares no se puede aspirar a una vida digna”, afirmó desde el cafetín del Rectorado.
La molestia también alcanzó a obreros, personal administrativo y académico. Merlin Villamizar, integrante del movimiento Voces UC, advirtió que el 1 de mayo representaba una esperanza para quienes esperaban un salario que les permitiera cubrir la canasta alimentaria, que hoy ronda los 700 dólares. “Este aumento de bono no solo nos deja en minusvalía, sino en desigualdad”.
Denunció que sólo a pocos docentes, de manera “irregular”, les habría llegado la bonificación. “No hubo un criterio específico para tal adjudicación, donde la mayoría de los trabajadores, lamentablemente, no recibieron este bono”, condenó.
Aunque algunos trabajadores sospechan que el impago podría estar vinculado a represalias por participar en protestas laborales, Jiménez evitó pronunciarse sobre esa posibilidad.
Lo que sí exigió fue que el Consejo Universitario asuma públicamente que los bonos deben ser otorgados sin exclusiones. “Hoy, a 12 días del anuncio, nadie ha cobrado un bolívar de ese bono que nos corresponde a todos”, subrayó.
El dirigente gremial también recordó que el sector universitario mantiene una lista de reclamos pendientes: un salario justo, la reactivación de la discusión de las contrataciones colectivas y el ajuste de las escalas salariales prometido por el Ministerio del Trabajo.
“Los universitarios hemos sufrido las consecuencias de no tener salario, y eso impacta nuestras vidas familiares, académicas y de servicio”, concluyó.
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