
Una situación compleja atraviesan los habitantes de la ciudad de Mérida ante la ausencia del suministro de agua potable por más de 100 horas continuas.
Por LaPatilla.com
La falla prolongada en el servicio ha colocado en vilo el desarrollo de las actividades cotidianas en diversos sectores, afectando principalmente el casco central, donde la actividad comercial se encuentra al borde de un colapso operativo.
?Diversos comerciantes de la zona centro han manifestado su preocupación, dado que por la naturaleza de sus negocios requieren del vital líquido de forma permanente para mantener los estándares de salubridad e higiene de los productos que expenden.
La falta de agua no solo entorpece las ventas, sino que pone en riesgo la salud pública de quienes transitan y consumen en el corazón de la ciudad.
?Por otro lado, la crisis ha escalado a nivel residencial. Los edificios ubicados en el centro y en las avenidas periféricas ya han agotado, en su gran mayoría, las reservas almacenadas en sus tanques. Esta desesperante situación ha forzado a las juntas de condominio y a los vecinos a buscar alternativas en el sector privado. Sin embargo, se han topado con una barrera económica: el servicio de camiones cisterna se ha vuelto un lujo.
?Tras consultas telefónicas realizadas a proveedores privados, se pudo constatar que los precios de las cisternas oscilan entre los 80 $ y 120 $, dependiendo de la capacidad de carga.

Además, los usuarios denuncian que los costos sufren variaciones según el método de pago, existiendo una marcada diferencia si se cancela en moneda nacional (Bolívares) o en divisas (Dólares Estadounidenses), lo que complica aún más el acceso al agua para los ciudadanos de a pie.
?Finalmente, los merideños denuncian que, aunque el servicio se ha restituido de forma intermitente en algunas comunidades por lapsos de pocos minutos, la presión del agua es totalmente insuficiente.
Esta falta de fuerza en el bombeo impide que el líquido llegue a los pisos superiores de los edificios, manteniendo a cientos de familias en una situación insostenible.
La comunidad exige a las autoridades una solución inmediata y definitiva ante este escenario de sequía forzada que ya supera los cuatro días.
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