Gabriel Boric ha elegido la IV cumbre en Defensa de la Democracia, celebrada por líderes progresistas en Barcelona, para salir por primera vez de Chile desde que abandonó la presidencia el pasado 11 de marzo. El exmandatario de izquierdas ha alertado esta mañana que el mundo está en un momento de inflexión y que ve con preocupación cómo la desafección ciudadana está siendo aprovechada por proyectos autoritarios y, muchas veces, a costa de las libertades y de la dignidad humana. “La democracia no es un estado natural de las cosas. Tenemos que cultivarla día a día, cuidarla, es frágil y requiere de conciencia y de mucho trabajo de responderle a nuestros pueblos”, ha señalado en la cita que ha reunido al anfitrión, el presidente de España, Pedro Sánchez; el de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; la de México, Claudia Sheinbaum, entre otras autoridades unidas en la defensa de la paz, el orden internacional y la democracia.
