
El embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, declaró este martes, tras concluir una primera ronda de negociaciones en Washington con su colega libanesa, Nada Hamadeh Moawad, que Israel y el Líbano están «unidos» en contra del grupo chií Hezbolá.
«Descubrimos hoy que estamos del mismo lado de la ecuación, y eso es lo más positivo que podíamos haber obtenido. Ambos estamos unidos en el objetivo de liberar al Líbano de la ocupación ejercida por el poderío iraní llamado Hezbolá», declaró Leiter a la prensa a su salida del Departamento de Estado.
El Gobierno libanés no se ha pronunciado hasta ahora sobre el contenido de la reunión, el primer cara a cara entre autoridades libanesas e israelíes de los últimos 30 años.
El embajador israelí defendió en sus declaraciones que la ofensiva de su país en el Líbano ha permitido debilitar a Hezbolá y que «se avance hacia una nueva era de paz».
Leiter explicó que dejó claro que la seguridad de los civiles israelíes «no es negociable».
«Hablamos de varias cosas, sobre todo de la visión a largo plazo, donde habrá una frontera claramente delimitada entre nuestros países, y la única razón por la que necesitaremos cruzar al territorio del otro será para ir en viaje de negocios o de vacaciones», declaró.
Leiter se reunió en el Departamento de Estado durante dos horas y media con su homóloga libanesa y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, un encuentro en el que no participó Hezbolá.
Las conversaciones tienen lugar tras seis semanas de enfrentamientos entre Hezbolá e Israel en territorio libanés, donde más de 2.000 personas han muerto y más de un millón han sido desplazadas a causa de los ataques e incursiones israelíes desde el pasado 2 de marzo.
El grupo chií ha lanzado decenas de cohetes y misiles contra Israel, que han causado decenas de víctimas.
Las negociaciones podrían verse abocadas al fracaso debido a las profundas discrepancias entre ambas delegaciones.
El Gobierno libanés aboga por un alto el fuego inmediato que abra la puerta a un diálogo más amplio sobre seguridad fronteriza, pero Israel descarta una pausa en las hostilidades y exige el desarme total de Hezbolá y la creación de una «zona de seguridad» en el sur del Líbano que le permita controlar la franja entre la frontera y el río Litani.
Al iniciar el encuentro, Rubio calificó la reunión de «oportunidad histórica» y afirmó que no solo se trata de abordar un posible alto el fuego sino «una solución permanente a 20 o 30 años de influencia de Hizbulá» en la región.
El líder de Hezbolá, Naim Qassem, rechazó el lunes las conversaciones «sin sentido» con Israel y consideró que un cambio de estrategia como este requiere un previo consenso interno entre libaneses.
Con información de EFE
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