
Hay un calvario que no se escribe en libros, sino que a sangre y fuego se marca en el alma de una madre, como lo fue el caminar de la señora Navas, madre del desaparecido y asesinado Víctor Quero, dijo Hugo Maestre.
Ella con el único estandarte de su hijo Víctor Hugo,su único estandarte fue un desafío, el silencio los muros de frialdad, los muros y la frialdad de los verdugos.
Su peregrinar por cárceles, no solo fue una búsqueda, sino que fue una lucha de rebeldía y del olvido, agregó.
Hoy en el Día de la Madre el homenaje no es de flores, ni de celebraciones superficiales. sino un tributo a la madre desguarnecida que deambulaba entre las incertidumbres y la mentira que hoy abraza una ausencia que pesa más que el mundo.
Víctor Hugo luchaba por la arepa del prójimo, por la libertad, por un mañana, y su madre luchó por la verdad que el poder intentó enterrar,
pero no hay tierra lo suficientemente profunda para ocultar el amor de una madre, ni tumba tan callada que pueda silenciar su grito de justicia.
“A ella y a todas las madres que recorren ese mismo sendero espinoso en Venezuela, mi mas sincero respeto y amor”.
Les debemos reflejar ese amor profundo: más que una estatua,” les debemos una patria que sea digna y que sus palabras sean más que un bálsamo en su mar de lágrimas, y un reconocimiento a su sublime dignidad, dijo Maestre para concluir.
Nota de prensa.
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