
Es uno de los hechos internos más graves de la historia del Real Madrid. A esos niveles se eleva lo que ha sucedido hoy, 7 de mayo, en Valdebebas. Un día que nunca será un día más. Pelea Valverde-Tchouameni en el vestuario. Y fue mucho, muchísimo. Algo muy serio. Fede se golpeó al caer, tras recibir un puñetazo de Aurélien y se hizo una brecha que terminó mandándole al hospital: tuvo que recibir puntos de sutura. Y el club ha abierto expediente disciplinario a ambos. AS cuenta cómo han sido los hechos. Esta es la reconstrucción.
Al llegar, Valverde niega la mano a Tchouameni. El saludo. Un gesto que dispara la hostilidad en el vestuario y por ende, en el entrenamiento. Y que fue el pregón a un día funesto. Fede comenzó a acusarle de haber sido el responsable de filtrar la bronca de ayer. Unas incriminaciones constantes, martillo pilón. Tchouameni lo negó en todo momento, apuntando, precisamente, a que es una figura sin trato con la prensa. Pero las acusaciones, que se sucedieron en el vestuario… continuaron sobre el césped.
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Arbeloa, sin intervenir
Mientras el equipo entrenaba, Valverde seguía apretando a Tchouameni con que fue quien lo filtró. Y mientras esto sucedía y como se señala con mucho ahínco en Valdebebas, Arbeloa no intervino. Así, transcurrió lo que se denomina como una sesión “desagradable”. Valverde y Tchouameni protagonizaron un cruce constante de feas entradas. Muy duras, imposibles de entender para sus compañeros. Para el staff. En las que se palpaba la hostilidad. Mientras esto sucedía, Valverde continuaba con su empeño de acusar a Tchouameni de haber contado a la prensa lo que sucedió el miércoles.
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Y terminó el entrenamiento. Pero faltaba lo peor. Cuando llegaron al vestuario, Valverde siguió, siguió y siguió. Fuentes del mismo lo catalogan de “incesante”. Entonces, Tchouameni puso pie en pared y habló con él, aparentemente, de manera sosegada. Le pidió que parase. Que había que terminar de una vez con el clima de hostilidad que estaba sobrevolando. Pero Valverde no paró. Ni mucho menos lo hizo. Algunos jugadores acudieron a mediar, a hacer campaña por que cesasen de una vez las acusaciones.
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