
Diosdado Cabello asomó la posibilidad de una derrota electoral de su cúpula política durante una movilización del aparato de propaganda celebrada en el estado Apure este martes 28 de abril.
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Durante su intervención en la región llanera, el número dos del chavismo dejó entrever un escenario de transición para el país. Cabello reflexionó sobre las supuestas complejas responsabilidades que asumiría la dirigencia opositora al tomar las riendas de la nación ante el colapso de las infraestructuras. «El día que haya elecciones, el que gane, vaya a gobernar pues. Va a entender la diferencia entre pedir agua y tener que dar agua», expresó el dirigente en un tono de inusual resignación.
En este sentido, Cabello continuó su discurso para arremeter contra los sectores democráticos, a quienes acusó de atentar contra los intereses nacionales. El funcionario chavista intentó desvincular la crisis de los servicios públicos de la deficiente gestión del régimen, argumentando que la disidencia mantiene una campaña destructiva. «Hay gente que no es oposición, sino que se oponen al país», afirmó para intentar deslegitimar a sus adversarios políticos.
«Oponerse a su propio país es miserable. Eso da asco», agregó.
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