
Los abogados que representan a inmigrantes retenidos en Alligator Alcatraz alegaron, el viernes en un tribunal federal, que los guardias golpearon y rociaron con gas pimienta a los detenidos tras una protesta por la pérdida de acceso a los teléfonos. Alegaciones que muestran como las autoridades estatales y federales están desobedeciendo una orden judicial reciente que protege los derechos civiles de los detenidos.
Por Churchill Ndonwie y Garrett Shanley | El Nuevo Herald
En una presentación judicial en Fort Myers, los abogados de la American Civil Liberties Union Foundation y de organizaciones de derechos civiles afirmaron que agentes de la controvertida instalación de los Everglades entraron en una unidad a principios de este mes y agredieron físicamente a los detenidos. Un hombre fue arrojado al suelo y “severamente golpeado,” según su abogada, que presentó fotografías ante el tribunal que muestran a su cliente con un ojo morado.
La abogada, Katie Blankenship, de la organización de servicios legales Sanctuary of the South, declaró bajo juramento que los agentes le rompieron la muñeca a un detenido y “rociaron con gas pimienta a todos en la jaula”.
Los abogados dicen que la violencia estalló después de que el personal del lugar cortara repentinamente el acceso a los teléfonos de los detenidos el 2 de abril. Esto eliminó lo que describieron como la única conexión de sus clientes con sus abogados y sus familias.
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