
Como resultado de un bombardeo contra el frente de guerra nororiental del ELN, las autoridades encontraron un computador en el que hallaron un mensaje de una cabecilla guerrillera sobre la capacitación y distribución de 18 menores de edad reclutados por esa estructura ilegal.
Por Javier Patiño C | Revista Cambio
Luego de varias horas a la espera de que cesara la lluvia el miércoles 4 de febrero sobre la zona rural de Filogringo en Norte de Santander –donde se realizó el primer bombardeo del Gobierno de Petro contra un frente del ELN–, que dejó diez integrantes muertos del frente nororiental, un grupo de soldados de fuerzas especiales encontró material clave para la inteligencia militar.
En medio de los cambuches donde dormían los integrantes de la estructura ilegal, las tropas encontraron un computador que se convirtió en pieza fundamental para entender la estrategia que estaría utilizando el ELN en la región del Catatumbo para reclutar menores de edad y asignarlos a tareas operacionales, de inteligencia y control territorial, con el objetivo de obstaculizar las operaciones de la fuerza pública.
Tras varias semanas, un equipo técnico logró desencriptar varios archivos enviados por alias Irene, presuntamente encargada por alias Carlos el Puerco, cabecilla del frente, en los que se detallaba un listado de 18 menores reclutados a finales de 2025 para recibir entrenamiento en manejo de drones, técnicas de combate y labores de inteligencia.
Los menores de edad eran categorizados así por el ELN
En el documento, fechado el 20 de diciembre, alias Irene informa a su comandante que, luego de varias semanas de entrenamiento, 18 menores y un adulto habían finalizado su capacitación militar y estaban listos para ser distribuidos dentro de la organización.

“Los escuelantes en total son 19: Jairo, Dumar, Matías, Michel, Xiomara, Maileth, Tatiana, Mello-Dumar, Mateo, Darwin, Natalia, Juan David, Marlon, Kimberly, Mariana, Carolina, Brenda, Mateo Solano y Yaser”, señala el documento.
El informe entregado por la guerrillera a su superior describe características de cada menor, incluyendo edad, habilidades, intereses y posibles destinos dentro de la estructura ilegal.
“Para el comando operativo recomiendo que esté Xiomara, de 16 años; tiene compañero en el Solano, es cucho, pasó por la escuela de salud. Darwin, de 15 años, es travieso acorde con la edad, inteligente, así como Juan David, Jairo y Dumar, de 16 años. La propuesta es que los tenga Arbey en su grupo de apoyo y no en combate”, expresa el documento.
El reporte también detalla el destino de otros menores hacia estructuras con presencia en el nororiente de la región:
“Marlon, de 17 años, es hermano de Cachete; terminó enfermo y debe hacerse revisión médica. Maileth, de 16 años, es hiperactiva, pero trabajadora; su afán es vivir casada con un mando porque le gusta la vida bacana. Michel, de 17 años, se inclina por las labores de salud. En el caso de Mariana, de 15 años, tengo que aclararles que está embarazada de un miliciano; tiene casi cinco meses. También está Tatiana, de 15 años; su problema es que tiene bastantes problemas de autoestima, pero es inteligente; debe tenérsele en cuenta en comisiones y no en la fuerza militar”.
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