Estados Unidos acaba de anotarse un importante gol en la carrera internacional por las tierras raras, un mercado que domina su principal rival, China. Una empresa estadounidense respaldada por la Casa Blanca ha anunciado este lunes un acuerdo para comprar la única compañía brasileña que produce los codiciados materiales, una de las pocas que opera a gran escala fuera de Asia. El acuerdo entre USA Rare Earths y la brasileña Serra Verde ronda los 2.800 millones de dólares, según el anuncio de la firma estadounidense. Brasil atesora las segundas reservas mundiales de estos materiales estratégicos que sirven para fabricar los imanes indispensables para turbinas eólicas o drones.
AlemaniaAméricaBrasilChinaempresasEstados UnidosGoiásLatinoaméricaLula da SilvaMaterias primasMINASTierras rarasUnión Europea
