
Los docentes de la Universidad de Carabobo (UC) acataron el llamado al paro nacional de 24 horas, este martes 19 de mayo para reclamar mejores condiciones laborales. Desde el Arco de Bárbula de la principal casa de estudios de la entidad, insistieron en la necesidad de contar con un salario justo.
Por Lapatilla.com
Euclides Querales, presidente de la Asociación de Profesores de la institución (Apuc), recordó que las protestas que han sostenido contra el Gobierno Nacional se intensificaron en 2022, bajo el mandato de Nicolás Maduro, con el anuncio de la bonificación de los sueldos.
“Desde que declararon la muerte lenta y progresiva del salario, venimos solicitando la restitución de todos los beneficios que se fueron con él”, agregó.
Sin prestaciones sociales, vacaciones ni seguros de salud, la única remuneración con la que cuentan es el salario mínimo oficial que se mantiene en 130 bolívares y los bonos que, antes del 30 de abril de este año, estaban fijados en alrededor de 50 dólares.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció el incremento de esos bonos a 240 dólares. Sin embargo, la cifra no representa ni la mitad del costo de la Canasta Básica Alimentaria que, según el Cendas FMV, se ubicó en 730,59 dólares en abril.
Consideró que es una “grosería” argumentar que no se puede aumentar el sueldo bajo la excusa de que se dispara la inflación. “Nunca vamos a renunciar a nuestros derechos y seguiremos demandando al Gobierno Nacional nuestras prestaciones y retroactividad hasta lograr un salario digno”.

Bonos de discriminación
Por su parte, la profesora de la Facultad de Ciencias de la Educación, Liliana Camaray, denunció que las bonificaciones estaban llegando de manera discrecional solo a algunos docentes y exigió que el beneficio sea entregado también al personal obrero y administrativo.
“También pedimos que abarque a los trabajadores jubilados y pensionados que quedaron excluidos, todo en consideración de los principios de igualdad y no discriminación”.
Finalmente, recalcó que el objetivo principal del gremio es acabar con la política de profundización de la bonificación salarial.
“Seguiremos en las calles porque defender el salario es defender la vida. Nosotros lo que queremos es que nos alcance para comprar comida, contar con un seguro de hospitalización, cirugía y maternidad ante cualquier emergencia, y la seguridad de una vejez tranquila”, puntualizó Camaray.
La noticia no descansa y nosotros tampoco
