
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó este lunes que exista algún riesgo para su Gobierno o su partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) por la entrega en Estados Unidos de dos exfuncionarios del Gobierno oficialista del estado de Sinaloa (noroeste), acusados por Washington de narcotráfico.
“Ningún riesgo. Ninguno”, respondió la mandataria al ser cuestionada sobre la entrega a autoridades estadounidenses del exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa Gerardo Mérida, y el exfuncionario de Finanzas del mismo estado Enrique Díaz Vega, y sobre lo que pudieran declarar ante la justicia de ese país.
En su conferencia diaria, desde el Palacio Nacional de Ciudad de México, la gobernante sostuvo que cualquier acusación sobre presuntos vínculos con el crimen organizado debe sustentarse con pruebas y atenderse por las vías institucionales.
“Fue una decisión de ellos, entregarse, y no hay ningún riesgo”, insistió Sheinbaum, al tiempo que rechazó que Morena pueda ser considerada una organización terrorista por supuestos vínculos con los carteles del narcotráfico.
La presidenta atribuyó esos señalamientos a lo que llamó una campaña de opositores, medios y “plumas del viejo régimen”, y defendió que su Administración no encubre a ningún funcionario.
“Si hay pruebas, que la Fiscalía actúe. Nosotros no tenemos nada, absolutamente nada que esconder y no hacemos ningún pacto de ningún tipo, ni con criminales de cuello blanco, ni criminales comunes, ni criminales de la delincuencia organizada”, afirmó.
Sheinbaum también se refirió a las críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre presuntos “gobiernos de narcos” en México, aunque aseguró que en sus conversaciones bilaterales el mandatario estadounidense no se lo plantea a ella de forma directa.
“El presidente Trump lo ha dicho (que México está gobernado por carteles), pero cada vez que hablamos no me lo dice a mí (…) no se refiere a la presidenta. Y además siempre le he dicho: ‘No es cierto, presidente Trump. En México gobierna el pueblo de México’”, señaló.
La gobernante mexicana reiteró que la colaboración con Estados Unidos debe mantenerse bajo el principio de coordinación, intercambio de información y respeto territorial, sin operaciones de agencias o fuerzas estadounidenses en México.
En este contexto, anunció la visita de altos funcionarios de Estados Unidos, entre ellos, el titular del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, y la conocida como la “zar antidrogas”, Sarah Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas.
Las reuniones dan seguimiento a la conversación que Sheinbaum sostuvo el viernes pasado con Trump, en la que ambos revisaron seguridad y comercio y acordaron mantener el diálogo bilateral.
Sobre la inmovilización de cuentas del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la presidenta dijo que se trata de una medida “preventiva” y automática derivada de una orden de aprehensión en Estados Unidos contra diez personas, incluidos los funcionarios que se entregaron a autoridades estadounidenses. EFE
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