
El Comando Intersindical del Magisterio en el estado Apure protagonizó este miércoles 25 de marzo, una movilización en la capital llanera para denunciar lo que califican como una violación sistemática de sus derechos laborales y un secuestro de los beneficios alcanzados en años de lucha gremial.
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En un pancartazo realizado desde la sede de Fetrapure hasta el semáforo principal del bulevar de San Fernando, los sindicatos del exigieron al Ejecutivo un aumento inmediato de salario.
Los trabajadores manifestaron estar cansados de las promesas incumplidas en cuanto a la aprobación de un incremento salarial que dignifique su labor.
Martín Paredes, presidente del Comando Intersindical del Magisterio, encabezó la jornada señalando que desde octubre de 2022 el sector educativo ha sufrido la suspensión de primas y bonificaciones clave.
«Este Gobierno habla de que todo está dentro del marco legal, pero han hecho de la Constitución una verdadera caricatura, la pisotean», aseveró Paredes ante la multitud, enfatizando que la inacción oficial mantiene al gremio en una situación crítica.
El costo de la supervivencia
La protesta contó con el respaldo de la Federación Venezolana de Maestros (FVM) en la entidad. Su presidenta, Deisy Solórzano, aportó datos alarmantes sobre la brecha económica que enfrentan los docentes.
Solórzano destacó que, según indicadores del Cendas, un educador requeriría el equivalente a 1.700 salarios mínimos solo para cubrir la canasta alimentaria.
«Le exigimos al Estado que se ponga la mano en el corazón. El magisterio no está viviendo, está sobreviviendo», sentenció la líder gremial, apelando al cumplimiento del artículo 91 de la Constitución.
Respaldo de los trabajadores
Acompañando la convocatoria del magisterio, Minerva Ortega, presidenta de la Federación de Trabajadores del estado Apure (Fetrapure), reafirmó la unidad de la masa laboral apureña en esta lucha.
En tal sentido, Ortega señaló que la precariedad salarial afecta a todos los sectores dependientes del Estado y que la exigencia de salarios y pensiones dignas son una causa común que no admite más demoras.



