
El mensaje de los apureños es claro: se necesita un ajuste salarial real, el rescate de las contrataciones colectivas y un freno a la presión económica que está liquidando el comercio local y la calidad de vida en el llano.
Por lapatilla.com
A poco más de tres meses de que Delcy Rodríguez asumiera la presidencia encargada, el descontento en el estado Apure es generalizado.
Representantes de distintos sectores sociales coinciden en que las políticas actuales han profundizado la crisis, dejando a las familias atrapadas entre sueldos estancados y una inflación indetenible.
A través de un comunicado oficial de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios del estado Apure, el presidente de la institución gremial, Ramón Pinto López, fijó posición de manera contundente sobre la realidad del sector productivo tras cumplirse los primeros 100 días de la gestión de la presidencia encargada de Delcy Rodríguez.
Pinto López manifestó que este período no ha representado un punto de inflexión, sino la continuidad de un modelo centralista que mantiene asfixiada a la iniciativa privada.
El dirigente gremial destacó que la visión de la Cámara, fundamentada en la realidad diaria de los comerciantes y productores apureños, es de profunda preocupación ante la falta de una rectificación estructural en las políticas del país.
Al evaluar este primer trimestre, el vocero empresarial denunció que el sector enfrenta una severa asfixia fiscal y tributaria, asegurando que la voracidad en el cobro de impuestos castiga al comercio formal y empuja al cierre de establecimientos al desconocer la actual recesión del consumo.
Asimismo, hizo énfasis en el colapso de los servicios públicos, señalando que las constantes fallas eléctricas y las graves deficiencias en el suministro de combustible encarecen la logística y paralizan la producción agropecuaria regional.
De igual forma, el representante del sector productivo advirtió sobre la ausencia de certidumbre jurídica y la paralización del crédito bancario, factores que, a su juicio, cortan cualquier posibilidad de recuperación para los agremiados.
Pinto López criticó el marcado centralismo de las medidas tomadas desde la capital, las cuales asegura que ignoran la dinámica fronteriza y productiva propia del estado Apure.
Al fijar posición en representación del gremio, ratificó el compromiso con el desarrollo del estado, pero fue enfático al señalar que no habrá una recuperación económica real sin un cambio político profundo que devuelva las libertades económicas y la confianza en el país.

Ventas por el suelo
En el centro de San Fernando, el sector comercial reporta una parálisis casi total en rubros no esenciales. Un comerciante textil local, quien resguardó su identidad, describió un panorama crítico para los negocios.
“La economía, por lo menos en el sector textil o venta de ropa, ha declinado en un 90%. Las ventas están súper bajas. La gente con lo que cobra prefiere mil veces comprar comida y mantener su cesta básica que comprarse una prenda de vestir”
A esta caída en las ventas se suma el impacto del tipo de cambio. Raúl Bustamante, líder comunitario, advirtió que la devaluación pulveriza cualquier intento de planificación.
“El dólar sube todos los días, ya está cerca de los 500 bolívares y no hay perspectiva de que eso cambie. Todo está a la expectativa de qué se va a generar económicamente y en la parte del sueldo”.

Años de asfixia salarial
Desde el sector laboral, la denuncia es frontal contra el incumplimiento de los derechos básicos. Minerva Ortega, presidenta de la Federación de Trabajadores del estado Apure (Fetrapure), recordó que la administración actual mantiene una deuda histórica con los trabajadores, “Hay cuatro años sin aumento salarial, violentándose el artículo 91 de la Constitución. Los trabajadores queremos que haya el aumento justo del salario.
Hasta ahora los trabajadores están llevando sobre sus hombros este desastre en la política económica y social”.

Exigencias sin presupuesto
La situación en el municipio José Cornelio Muñoz no es distinta. Maestros de la localidad de Bruzual denuncian que, a pesar de los bajos sueldos, se les imponen cargas de trabajo y actividades costosas sin apoyo oficial.
“Cada día es más trabajo, es una presión fuerte la que nos tienen. El ministro pide que no se le pida nada a los representantes, pero realizar la Feria de Ciencias es gasto, hay que realizar maquetas y experimentos. Si uno no cumple la actividad, le caen encima a uno”.

Incertidumbre económica
Raúl Bustamante, dirigente deportivo y comunitario de San Fernando, señaló que existe una gran expectativa no cumplida respecto a las mejoras salariales y la estabilidad económica. Bustamante destacó que el costo de la vida dificulta cualquier planificación, incluso en el ámbito deportivo.
“Todo está a la expectativa de qué se va a generar económicamente y en la parte del sueldo. No es solo nivelarlo, sino políticas que lleven a todo esto. Tres meses es muy poco para un veredicto, pero la economía debe cambiar para mejor porque el dólar sube todos los días y ya está cerca de los 500 bolívares”, afirmó el dirigente.
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