
Durante años, la frase “una obra humana capaz de cambiar el planeta” sonó a exageración. Pero la ciencia lleva tiempo advirtiendo que mover masas gigantescas-agua, hormigón, acero- puede tener efectos medibles, aunque diminutos, sobre el giro de la Tierra.
Por: Clarín
La idea se volvió viral por China y por un megaproyecto al que algunos sitios adjudican un poder casi de ciencia ficción: “ralentizar la rotación” y “desplazar el eje”. El titular es irresistible… y justamente por eso conviene mirarlo con lupa.
Porque hay una diferencia enorme entre “un efecto físico minúsculo, detectable con modelos” y “un plan deliberado para frenar el planeta”. La primera afirmación es real y está documentada en trabajos científicos y explicaciones de organismos; la segunda suele nacer de interpretaciones infladas.
Entonces, ¿qué hay de cierto? Aquí, el dato clave para entenderlo: no es que China quiera frenar la Tierra, sino que ciertas megaobras (como grandes represas) reubican masa y eso, por conservación del momento angular, puede cambiar imperceptiblemente la duración del día.
Hazaña de ingeniería jamás emprendida por la humanidad: China quiere desacelerar la rotación de la Tierra
La explicación física es simple, aunque el resultado suene increíble: si redistribuyes una gran masa lejos o cerca del eje de rotación, modificas el momento de inercia del Planeta, señala el medio especializado Science Focus.
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