
Ante la compleja, variable y dinámica realidad que atraviesa el país, el Consejo Superior de la Democracia Cristiana para Venezuela emitió un comunicado:
El 3 de enero murió la tragedia de más de un cuarto de siglo que aniquiló la institucionalidad republicana de Venezuela. Murió, pero no está enterrada. Existe la convicción de que la tiranía criminal no recuperará su vitalidad. Es un cuerpo yacente, que aún muestra, en la gestión pública, la purulencia de un triste ayer. Su velorio se prolonga sin que, hasta hoy, nada pueda asegurar que conoce la fecha exacta de su sepultura.
Es necesario acudir de nuevo a la expresión de la voluntad popular para recuperar el ejercicio de la ciudadanía. Un nuevo CNE y el acompañamiento internacional deben ser las garantías de que esa voluntad será esta vez respetada. Deben realizarse elecciones presidenciales lo antes posible, tal como lo establece la Constitución y lo reclama la comunidad democrática internacional.
Ratificamos nuestro total respaldo al liderazgo nacional de María Corina Machado. Ella fue, es y debe seguir siendo quien reciba el mandato para la conducción del renacer venezolano.
Como presidente de la República en Consejo de Ministros, según lo establece el artículo 348 de la Constitución, podrá convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, capaz de dotar a Venezuela en un corto término de una nueva Constitución.
Con la nueva Constitución se abrirá un nuevo ciclo para la reinstitucionalización del país a nivel nacional, regional y municipal.
Como Consejo Superior de la Democracia Cristiana para Venezuela es una de nuestras prioridades la reunificación de la familia socialcristiana, todavía dispersa. La urgencia de los retos actuales llama a evitar la dispersión de esfuerzos y a centrar el trabajo en procurar que María Corina Machado sea Presidente de la República, lo que será el punto de partida para la reconstrucción del país.
Por eso señalamos que el amplio sector ciudadano que comparte los postulados principistas demócrata-c8ristianos, socialcristianos, humanistas-cristianos, puede y debe, según su consideración personal, participar políticamente en esta coyuntura en organizaciones políticas, ciudadanas y voluntariados que, en su planteamiento doctrinal y programático, no sean antagónicos o incompatibles con nuestra concepción del mundo y de la vida.
En esta compleja coyuntura el mandato de la historia nos exige la unidad en la pluralidad, y esa unidad se refleja en el liderazgo nacional de María Corina Machado. Ya llegará el momento en el cual la decisión sobre la reagrupación de la familia demócrata-cristiana ?sobre su forma, función, estructura? en las tareas de la reconstrucción nacional será adoptada luego de serio y participativo proceso.
19 abril del año 2026.
Por el Consejo Superior de la Democracia Cristiana para Venezuela.
Oswaldo Álvarez Paz
Humberto Calderon Berti
Abdon Vivas Terán
Jose Rodriguez Iturbe
Andres Caldera Pietri
Asdrubal Aguiar
Gustavo Tarre
Haroldo Romero
Ivonne Attas
Nelson Maldonado
Enrique Naime
Milos Alcalay
Juan Fernandez.
Lorenzo Tovar C. (Sec. Ejecutivo)
