
La situación de los servicios de bioanálisis en la red hospitalaria pública de Venezuela atraviesa un punto crítico que combina el desabastecimiento, la migración de talento especializado y la falta de canales de diálogo con las autoridades. Así lo denunció Judith León, presidenta de la Federación de Colegios de Bioanalistas de Venezuela (FECOBIOVE), quien calificó como un «peregrinaje» la experiencia de los ciudadanos al intentar acceder a servicios de salud básicos.
Por Mundo UR
A pesar de los anuncios oficiales sobre la llegada de insumos médicos, la realidad en los centros de salud es de carencia absoluta. León cuestionó la trazabilidad de las ayudas recibidas, señalando que la población sigue enfrentando la obligación de costear sus propios materiales médicos para poder ser atendida.
«Casi 71 mil toneladas de insumos que de paso no sabemos cuáles son los insumos ni para dónde se dirigieron porque en los hospitales seguimos teniendo las mismas carencias», afirmó en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos. Según su reporte, el paciente debe comprar desde inyectadoras hasta los tubos necesarios para la extracción de muestras.
«Lo más elemental, no tienes algodón, no tienes alcohol, la inyectadora para tomar la muestra, no hay los tubos para extracción… hay un peregrinaje que hacen todos los ciudadanos cada vez que asisten a los centros de salud», enfatizó.
Uno de los datos más alarmantes presentados por la Federación es el impacto de la crisis económica en el capital humano del sector. Los bajos salarios ha generado un fenómeno de migración y desprofesionalización sin precedentes. De acuerdo con León, aproximadamente el 56% de los profesionales del área han emigrado del país. Para aquellos que permanecen en territorio venezolano, la falta de incentivos económicos los obliga a abandonar sus laboratorios para buscar otros medios de subsistencia.
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