
Un hombre identificado como Jesse Jones, de 39 años, fue acusado de asesinato en primer grado tras apuñalar a su esposa, Meaghan Bowler, en su casa en Florida. Según las autoridades, esperó varias horas antes de alertar a emergencias mientras la víctima se desangraba.
Por La Opinión
El hecho ocurrió en una vivienda ubicada en Sarasota, donde la pareja residía junto a sus dos hijos pequeños, según la Oficina del Sheriff del Condado de Manatee.
Confesión y retraso en la llamada
Según la oficina del sheriff del condado de Manatee, el propio Jones llamó al 911 y confesó el crimen.
Durante la llamada, habría dicho: “He apuñalado a mi esposa”, y expresó dudas sobre si había esperado demasiado tiempo antes de pedir ayuda, declaró Rick Warren, portavoz de la oficina del sheriff, a la filial local de NBC, WFLA.
De acuerdo con la declaración jurada, el sospechoso indicó que el ataque ocurrió horas antes, posiblemente la noche previa o la mañana del mismo día.
Al llegar al lugar, los agentes encontraron a la mujer en una bañera en el segundo piso de la vivienda, con múltiples heridas de arma blanca.
Paramédicos intentaron reanimarla durante aproximadamente 20 minutos antes de trasladarla a un hospital, donde finalmente fue declarada muerta.
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