
El Gobierno de Donald Trump ha emitido nuevas directrices para el otorgamiento de una tarjeta de residencia, que -aún sin divulgarse- podría negar la residencia a quienes hayan participado en actos considerados propalestinos, antisemitas o quemas de la bandera del país, según The New York Times.
Las reglas están en materiales internos de capacitación del Departamento de Seguridad Nacional, que instruye a los empleados a considerar, en la petición de residencia permanente o «tarjeta verde» de los inmigrantes, la expresión de sus opiniones políticas, señala este lunes el Times, que accedió a los documentos.
Según esas directrices, los funcionarios de Seguridad Nacional deben remitir todos los casos que impliquen «posibles conductas o ideologías antiamericanas y/o antisemitas» a sus superiores y a la oficina del asesor jurídico general de la agencia para su revisión, destaca el diario.
Aunque el inmigrante no haya violado la ley, bajo estas nuevas reglas, expresar sus puntos de vista será considerado como «respaldar, promover o apoyar opiniones antiestadounidenses» o «terrorismo, ideologías o grupos antisemitas», y se les negará la residencia y con ello su acceso a la ciudadanía, recoge el diario.
Se ha indicado a los agentes de inmigración que valoren esos factores como «abrumadoramente negativos», de acuerdo con el Times, que señala que los documentos citan el apoyo a ideologías «subversivas» como uno de los factores que podrían llevar al rechazo de una solicitud.
También se incluye lo que la Administración considera antisemitismo «mediante acciones retóricas o físicas» y se pide a los funcionarios que se concentren particularmente «en los extranjeros que participaron en actividades antiestadounidenses y antisemitas en los campus universitarios» después de los ataques de Hamás contra Israel en 2023, según lo analizado por el diario.
Quemar la bandera de Estados Unidos es otra causa para negar la solicitud de «tarjeta verde», aunque el Tribunal Supremo dictaminó que es un acto protegido por la libertad de expresión.
En agosto del año pasado, Trump firmó una orden ejecutiva con el fin de castigar la quema de la insignia nacional.
La Coalición de Inmigración de Nueva York reivindicó, tras conocerse la noticia, que la libertad de expresión es un pilar «fundamental» de la democracia y la gozan todos, independientemente de su lugar de nacimiento.
El presidente de la coalición, Murad Awawdeh, advirtió que Trump «está dando un paso peligroso hacia el castigo de los inmigrantes por la expresión pública de sus creencias», algo que consideró parte de la agenda de deportación más amplia de su Administración.
«La nueva política de la Administración Trump censura de hecho a las personas y sienta un precedente peligroso que amenaza los derechos de todos los estadounidenses», afirmó Awawdeh. EFE
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