
El Arsenal, conforme con su racanería y ante un Sporting de Portugal que mereció mucho más, está en semifinales de la Champions por segunda temporada consecutiva. Con muy poco, apenas un gol de Kai Havertz en el tiempo de descuento de la ida, se contentó para eliminar a los lisboetas y citarse en la semifinal contra el Atlético de Madrid.
Mientras en Múnich caían los goles como churros, en Londres, los que seguían ambos encuentros, se preguntaban si estaban presenciado el mismo deporte. Mientras Real Madrid y Bayern de Múnich, entretenían, el Arsenal especulaba y el Sporting pagaba su falta de puntería de cara a portería. Si esto fuera de justicia, los portugueses deberían haber, como mínimo, forzado la prórroga, pero este deporte no entiende de eso.
Un palo, un posible penalti y varias ocasiones que rozaron las redes de David Raya. Son varias las imágenes que los aficionados del Sporting repetirán en sus cabezas junto al pensamiento de «¿qué hubiese pasado si una entrara?». Igual que se lo preguntaron en la ida cuando el portero español sostuvo a su equipo con vida con cuatro intervenciones vitales.
Aquellas paradas tomaron incluso más importancia este miércoles según el Arsenal se iba parapetando atrás, a la espera de que Viktor Gyökeres, impuntual como suele ser habitual en su cita con el gol y torpe en la creación de peligro, y Noni Madueke, el mejor, desatascaron un encuentro que el Arsenal no necesitaba ganar y que se encargó de dejarlo bastante patente.
Los lisboetas, mientras tantos, lamentaban el remate al palo de Geny Catamo cuando moría la primera parte. Y el remate con rosca de Maxi Araújo, bajo el fondo del reloj, que quitó la respiración a los ‘Gunners’.
El esfuerzo titánico les duró unos 75 minutos, hasta que se les notó desfondados. Les faltó ese empujón final para forzar una prórroga más que merecida. En el cuarto de hora final, el Arsenal, con ventaja física y mejores cambios, emergió y pudo ganarlo. Dispuso incluso de un tiro a la madera de Leandro Trossard.
Lo cierto es que al Emirates le daba igual. El juego era horrendo, impropio de un cuartofinalista de Champions y candidato al máximo doblete, pero cuando se gana, todo se disculpa. Este Arsenal no juega bien, pero está a tres partidos de ganar su primer título europeo y su primera Champions. En su camino se cruza un Atlético de Madrid que ya les venció en una semifinal europea en 2018, por entonces en la Europa League y cuando este Arsenal no era ganador. Cuando en los últimos recursos de la era Arsene Wenger era el gran perdedor de Inglaterra.
– Ficha técnica:
0 – Arsenal: Raya; Mosquera, Saliba, Gabriel, Hincapié; Zubimendi, Rice, Eze (Gabriel Jesús, m.79); Madueke (Dowman, m.63), Martinelli (Trossard, m.79) y Gyökeres (Havertz, m.56).
0 – Sporting Portugal: Silva; Quaresma (Vagiannidis, m.85), Diomandé, Inacio, Araújo; Hjulmand, Morita, Trincao (Nel, m.85); Catamo (Quenda, m.72), Gonçalves (Bragança, m.71) y Suárez.
Árbitro: François Letexier (Francia) amonestó a Arteta (m.70, fuera del campo) por parte del Arsenal y a Araújo (m.79) por parte del Sporting Portugal.
Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el Emirates Stadium (Londres).
EFE
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