Image default
OpiniónWilliam Anseume

William Anseume: Se buscan autoridades para la USB

Hace ya casi cinco años designaron a tres de las autoridades de la Universidad Simón Bolívar, por el órgano al que esto le corresponde: el Consejo Nacional de Universidades. La otra se designó por mecanismos internos, luego de la última renuncia. Nos impusieron, de mala manera, como consta en la historia y los votos salvados dignamente en esa sesión, calamidad sobre calamidades, y viceversa.

Como no son autoridades electas, no obedecen al mandato de la comunidad universitaria más amplia: profesores, estudiantes, trabajadores, obreros, egresados, si no que atienden a las necesidades políticas foráneas, entre cuyas prioridades no está para nada la USB. Por ello, han convertido nuestra universidad en un feudo, donde pretenden ser mandatarios unívocos, donde sus órdenes se cumplan, a pesar de opiniones contrarias -propias del mundo universitario- y los reglamentos internos o las leyes. De allí que no hayan convocado elecciones en bastante más de cuatro años. No les interesa a ellos ni a quienes los pusieron allí. La USB está tomada.

Así, quitan espacios -Casa del Profesor, sitios del Instituto de Previsión del Profesorado- Persiguen a miembros de la comunidad: profesores, estudiantes, trabajadores, con expedientes y amenazas no tan veladas, liquidan académicamente una institución que estuvo siempre entre las primeras en investigación, docencia, extensión. La última vez, faltaban 314 profesores para completar la planta. La destrucción física la graficamos el miércoles, este miércoles, y la estaremos compartiendo las próximas semanas, porque a veces no pueden conseguir ni combustible para mover las unidades de transporte. Ni siquiera eso.

No existe un pronunciamiento público del Consejo Directivo que ellos «manejan» en temas fundamentales para la universidad o la sociedad. De ese modo, no se pronuncian, como otras universidades, por los sueldos o la dignidad del trabajo, por la protección social de los trabajadores, por el desastre económico, por los presos políticos, a pesar de que tuvimos varios de nuestra comunidad tras las rejas por no ser focas del régimen; por el dinero que nos esquilman del bono de fin de año, de las Cajas de Ahorro, de sindicatos y gremios. Nada que estorbe al poder. Ni siquiera solicitar que dejen de fastidiar a nuestra universidad. ¿Será por la rivalidad originaria con la UCV? Lo he pensado. ¿Será por que no permitieron graduarse a Chávez aquí desde la cárcel? No se qué estaremos pagando injustamente.

Lo cierto es que pasan por encima de la inapelable decisión de la Comisión de Apelaciones, arropan a la Comisión Electoral, indebidamente, quieren a trochas y mochas acabar con el IPP, les escuecen los líderes estudiantiles rebeldes, quieren desaparecer como sea a la Asociación de Profesores, no escuchan a nadie; tiran puertas, como se ha evidenciado, a quienes quieren acudir a hablar o niegan derechos de palabra o impiden, al no recibirlos, la comunicación con representantes electos, los sacan del Consejo Directivo, con la seguridad de la institución. ¿Quieren un mayor desastre?

Por todo ello, acudimos nuevamente el viernes pasado a la sede del Ministerio de Educación Universitaria: solicitando que les pidan la renuncia, que los destituyan, que busquen la manera de convocar elecciones cuanto antes, porque resulta inaguantable la situación lamentable en la USB, que nos escuchen. Es un grito desesperado, antes de que terminen estos seres de destruir lo que va quedando. ¡Auxilio USB!

Related posts

María Corina Machado: El regreso triunfal de la esperanza sobre el miedo, por Joaquín Chaparro Oliveros

VenezuelanTime

Ángel Montiel: El corrido del tirano

VenezuelanTime

Antonio de la Cruz: El regreso de María Corina Machado 

VenezuelanTime