Image default
CulturaPetareSemana Santatradiciones venezolanasViacrucis de Petare

Viacrucis en Petare: una pasión que llegó a las puertas del cielo

Subir hasta las entrañas de Petare en un principio puede resultar intimidante, aunque para miles de personas forma parte de su rutina. Laberintos de calles estrechas que se vuelven cada vez más claustrofóbicas, bajo un techo de telarañas eléctricas de las que cuelgan vestigios de plástico de papagayos caídos. Un mal cálculo y hasta el motociclista más hábil puede perder tracción y besar el suelo de sus pendientes tan empinadas.

Pero aquella peregrinación tiene un propósito claro. Es Viernes Santo, y como en cada Semana Mayor, los habitantes del barrio El Nazareno realizan su tradicional Viacrucis viviente, una dramatización de la pasión de Jesucristo y su camino a la cruz que trasciende la cultura petareña, al atraer a personas de diferentes partes de Caracas. Una tradición que justo cumplió 40 años, y que aún conserva su alma de fiesta popular.

Viacrucis en Petare: una pasión que llegó a las puertas del cielo
Personas participan en la dramatización del viacrusis de Semana Santa en Caracas | Foto: EFE/ Ronald Peña R

El camino hacia la primera parada del Viacrucis no es intuitivo, pero la energía de la gente va guiando a la dirección correcta. Algunas casas lucen afiches del Nazareno de San Pablo, mientras en otras aprovechan para vender en sus pórticos velas, cruces de palma y hasta rosarios. Un grupo de mujeres mayores va dominando la cuesta a paso lento pero seguro. Muchas son vecinas con años asistiendo religiosamente, lo que demuestran con sus prendas moradas.

Una barricada de autos y motocicletas en la calle Bolívar es el indicativo de que finalmente se llegó al lugar. Los picos verdes de la parroquia Nuestra Señora de Fátima resaltan al final de la curva y en las platabandas de las casas decenas de personas graban y observan como en un palco VIP. Durante esa tarde el barrio entero será el Jerusalén bíblico y su comunidad una compañía de teatro.

Primer misterio doloroso

Viacrucis en Petare: una pasión que llegó a las puertas del cielo
Foto: EFE/ Ronald Peña R

En esa curva de la calle Bolívar estaba el escenario de la primera estación, representando la detención de Jesús, su noche de agonía entre las torturas de los guardias y su juicio ante un Poncio Pilatos que, aun consciente de la injusticia, prefirió lavarse las manos. La calle es tan estrecha que se ve más abarrotada de lo que realmente está. La vista de la tarima se pierde entre tantas cabezas de la multitud, aunque todo se escucha perfectamente por los equipos de sonido.

El sol está en su punto más fuerte y una muchacha es auxiliada por funcionarios de Protección Civil por un golpe de calor. Monjas vestidas de blanco se abanican sentadas en unas sillas para las personas que llegaron temprano, aunque la mayoría busca los techos y terrenos altos para ver mejor.

Viacrucis en Petare: una pasión que llegó a las puertas del cielo
Foto: EFE/ Ronald Peña R

Los guardias golpean a Jesús y lo encadenan a un tronco para flagelarlo. Cada latigazo libera un chorro de sangre falsa que salpica todo a su alrededor. “Bersia”, exclama un niño que mira la escena parado sobre un montículo de tierra con una risa atónita. Algunos adolescentes con camisas de una pastoral juvenil dan un respingo involuntario con el sonido de cada azote, que resuena con bastante realismo.

Una mujer de unos 20 años de edad hace una mueca de incomodidad cuando le ponen a Jesús la corona de espinas. Su actor se muestra impasible, mientras que los guardias enfatizan su sadismo histriónicamente. Al momento del juicio, cuando Pilatos decide dejar en manos del pueblo si liberar a aquel que llamaban Mesías o al criminal Barrabás, por unos segundos solo se encuentra con el silencio del público. Casi 2 mil años después, la gente parece que todavía no sabe qué responder.

Segundo misterio doloroso

Viacrucis en Petare: una pasión que llega a las puertas del cielo
Foto: David Ocanto

Al terminar la escena, el padre Alexis Montesinos toma el micrófono para dar algunas instrucciones sobre la procesión, que tuvo su segunda estación justo frente a la iglesia de Nuestra Señora de Fátima. Allí Jesús fue cargado con la cruz que llevaría a lo largo de su camino a El Calvario. 

Montesinos es el párroco de la parroquia desde el año 2015, aunque su experiencia con el Viacrucis viene desde sus tiempos de seminario a principios de 2000, cuando era un entusiasta del teatro y lo invitaron a apoyar los ensayos en Petare. Allí encontró un lugar para dirigir no solo desde lo artístico, sino también desde lo espiritual, a los jóvenes que participan en la obra.

Viacrucis en Petare: una pasión que llega a las puertas del cielo
Foto: David Ocanto

Detrás de toda la performance callejera, hay toda una preparación que inicia en enero con los ensayos generales. Desde 2021, Kristhman Gómez ha encarnado el papel de Jesús, al igual que otros jóvenes de la comunidad que han formado un elenco fijo en los últimos años. Sin embargo, la obra está abierta a la comunidad, con más de 200 actores salidos de entre los mismos vecinos de todas las edades, algunos debutando como extras o como soldados romanos.

Toda la historia de la tradición está recogida en los talleres de la iglesia, donde los actores ensayan y donde se guarda todo el vestuario y utilería. Fotos de procesiones anteriores adornan las paredes, mientras las manos de las mujeres locales trabajan incansablemente remendando algún traje viejo, pintando un escudo romano o acomodando el velo de las actrices.

No se sabe si fue la conveniencia de que el barrio se llamara El Nazareno lo que impulsó a sus habitantes a realizar el primer Viacrucis en 1986. Quizás alguien vio la semejanza entre el cerro El Morro con Monte Calvario de la Biblia. Pero aquella iniciativa creció con la perseverancia de sus organizadores, como una antorcha pasando de generación en generación, volviéndose el epicentro espiritual de Petare.

Tercer misterio doloroso

Viacrucis en Petare: una pasión que llegó a las puertas del cielo
Foto: EFE/ Ronald Peña R

Jesús avanza cargando la cruz, seguido por la multitud a un paso lento. Trazas de líquido rojo brillan sobre el asfalto, y con cada latigazo de los guardias, las gotas salpican a cualquier persona que esté cerca: actores, fotógrafos, colaboradores, policías. Es como si, de alguna forma, todo el mundo esté manchado por igual con su sangre. Tercera estación, Jesús cae por primera vez. En ese momento es más humano que nunca.

Una mujer con una túnica morada camina silenciosamente escoltada por su hija sobre la accidentada topografía de aceras desniveladas y motos atravesadas en plena vía. No es la única que aprovecha el momento para pagar una promesa, pues hay niños vestidos igual, e incluso un joven hace el recorrido en muletas, apoyado en un amigo. Pese a la solemnidad de las escenas al frente, el ambiente general de la procesión es jovial, incluso jocoso. Una energía festiva llena de calidez las calles.

Que este Viacrucis se esté celebrando después de 40 años es un testimonio de que solo la fe ayuda a reconstruir un país. Es testimonio que se haga en esta zona de Petare, que hay gente resiliente, gente que lucha y sabe que más allá de la muerte hay vida”, comenta María de Fátima Vieira, miembro de la Congregación de las Siervas del Santísimo Sacramento.

Viacrucis en Petare: una pasión que llega a las puertas del cielo
Foto: David Ocanto

Las personas en las casas dejan lo que están haciendo para asomarse. Son muchas las procesiones que han visto pasar a lo largo de sus vidas, pero aún se permiten la emoción de saludar al Cristo desde sus ventanas. Las paredes también han sido testigos del crecimiento de la tradición, y apenas unas semanas antes se pintaron en ellas murales alusivos a cada estación que tiñen de color morado toda la calle principal de El Nazareno. 

“La procesión del Viacrucis tiene para el petareño una marca de identidad que lo caracteriza por encima de cualquier parroquia. Pero, también es un signo del valor que tiene la cultura en la ciudad. Es parte de la identidad caraqueña, pero sobre todo de la identidad petareña”, opina el creador de contenido Alí Morales, quien se encontraba documentando el evento.

Cuarto misterio doloroso

Viacrucis en Petare: una pasión que llega a las puertas del cielo
Foto: David Ocanto

La marcha sigue hasta el Obelisco de Petare, donde una multitud espera la llegada de Cristo alrededor del monolito de cemento con una imagen del Nazareno protegida por una caja de cristal. A pesar de tener un origen arraigado en lo popular y en su comunidad, el Viacrucis trasciende cualquier frontera social, política o territorial. En los últimos años iglesias de otros sectores se han sumado a la procesión, además de feligreses de distintos puntos de Caracas e incluso de universidades como la Monteávila.

Vestido sin sotana, pero con el alzacuellos que lo identifica como sacerdote, el nuncio apostólico, Alberto Ortega, acompaña la procesión con una gorra negra para cubrirse del sol tropical. Con su marcado acento español, señala que la pieza teatral se ha convertido en un instrumento de evangelización que permite a las personas caminar junto a Jesús y sentir su pasión de primera mano.

Viacrucis en Petare: una pasión que llega a las puertas del cielo
Foto: David Ocanto

“Es una expresión popular muy bonita, muy bien cuidada y preparada por la gente de la parroquia, que cada año convoca a más gente. Nos ayuda a vivir la Semana Santa, y es de lo que se trata, de vivir con intensidad estos días y que sean ocasión de  gracia y de bendición para todos”, comenta.

A partir del obelisco, el trayecto se volvió una subida pronunciada hasta el parque El Morro de Petare. Sobre esa colina coronada con una enorme cruz blanca, casi se podía rozar las nubes con los papagayos que sobrevolaban alrededor. De un lado, montañas rojas de ladrillo y zinc se perdían en el infinito, mientras que del otro los cerros de vegetación grisácea cubrían urbanizaciones aisladas y una rendija de ciudad que se asomaba al fondo, envueltas por las montañas mayores de Ávila.

Quinto misterio doloroso

Viacrucis en Petare: una pasión que llega a las puertas del cielo
Foto: David Ocanto

Una multitud ya estaba congregada en El Morro esperando la llegada de la procesión, la cual se llenó en toda su explanada delimitada por dos caminerías. En el centro, un gran montículo era el nuevo escenario a los pies del gran monumento de la cruz blanca. Allí los actores comenzaban a prepararse para el clímax de la crucifixión. Estaban rodeados por una comitiva de funcionarios locales y gubernamentales, cámaras de televisión y organizadores.

Cuando los romanos llegaron escoltando a Jesús, todo el griterío del público fue gradualmente apaciguándose hasta convertirse en un silencio expectante. Las luces de miles de teléfonos sustituían a las velas mientras la tarde languidecía en los últimos destellos del sol. El cielo se cubrió con un brillo dorado que casi parecía parte de la escenografía, mientras Jesús completaba su pasión alzándose en una cruz de madera apoyada sobre la otra cruz del monumento, justo entre los dos ladrones.

Viacrucis en Petare: una pasión que llega a las puertas del cielo
Foto: David Ocanto

El transcurso de la muerte de Jesús, sus últimas palabras, la última vez que vio a su madre, María, encomendándola como madre de la toda la humanidad, pasaron como una película. La experiencia de la repetición cada año se siente en la actuación de Kristhman Gómez, quien más allá de su interpretación, parece en sus microexpresiones sentir una epifanía real en su interior antes de alzar la vista a aquel cielo dorado y exclamar la séptima palabra de su profecía: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu».

Un grupo de mujeres vestidas de la época lloran la muerte de Jesús delante del público. La mayoría vierte lágrimas de verdad. Con la escena final de Jesús en los brazos de María termina la obra con un aplauso explosivo de su audiencia. El narrador lee un mensaje enviado por el papa León XIV reconociendo al Viacrucis viviente de Petare en su 40 aniversario, pero ya la gente comienza a retirarse, entre el paso lento y entorpecido de una nueva procesión, esta vez a casa.

Viacrucis en Petare: una pasión que llega a las puertas del cielo
Foto: David Ocanto

Ya la noche transforma el rostro de Petare, entre calles completamente colapsadas por el paso caótico de motos y gente abriéndose paso. El ruido se mezcla con la música de bodegas y licorerías abiertas sin contemplación por la fecha, en las que más de una persona se detiene a dar un sorbo de sangría como si fuera el vino de la última cena. Un autobús lleno de neones parece distorsionar el espacio al atravesar la vía angosta esquivando el bullicio para subir la pendiente. En Petare lo santo y lo profano cohabitan en su propio ecosistema, mientras abajo, las luces de los edificios hacen que la ciudad se vea dormida en un manto de estrellas. 

La entrada Viacrucis en Petare: una pasión que llegó a las puertas del cielo se publicó primero en El Diario Venezuela – elDiario.com.

Posts Relacionados

En Rubio claman por la libertad de presos políticos en procesión de Viernes Santo

VenezuelanTime

Caraqueños celebraron 40 años de tradición del viacrucis en la favela más grande de Venezuela (FOTOS)

VenezuelanTime

Sábado Santo: El eco del silencio y la espera de la Luz

VenezuelanTime

Reportan alta afluencia de temporadistas en playa Los Bordones en Cumaná, pese a la emergencia hídrica

VenezuelanTime

Por qué no se come carne el Viernes Santo: origen y opciones para sustituir la proteína

VenezuelanTime

¿Qué se permite durante el Viernes Santo? Prácticas, restricciones y significado de este día en la Semana Mayor

VenezuelanTime