
El gobierno de Donald Trump intensificó este lunes su campaña contra la Universidad de Harvard al abrir dos nuevas investigaciones federales por presunta discriminación racial en las admisiones y por antisemitismo en el campus, en una escalada que acumula tres frentes legales simultáneos contra la institución más antigua de Estados Unidos.
Por Infobae
La Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación anunció que indagará si Harvard continúa usando criterios raciales en sus procesos de selección, en violación del fallo del Tribunal Supremo de 2023 que declaró inconstitucional la acción afirmativa. La misma oficina examinará las denuncias de acoso antisemita en el campus que, según el gobierno, la institución no ha combatido con eficacia. El comunicado oficial otorgó a Harvard un plazo de 20 días para entregar los datos de admisiones solicitados en mayo de 2025, bajo amenaza de medidas coercitivas que incluirían una remisión al Departamento de Justicia.
La secretaria de Educación, Linda McMahon, señaló en un comunicado que “nadie, ni siquiera Harvard, está por encima de la ley”, y advirtió que el gobierno actuará si la universidad “sigue obstruyendo” los intentos de verificar su cumplimiento de las normas antidiscriminatorias.
Harvard respondió a través de un portavoz que la institución está “firmemente comprometida” con combatir el antisemitismo y cumple con la legislación vigente en materia de admisiones, incluida la sentencia de 2023. El portavoz calificó las nuevas acciones como “los últimos actos de represalia del gobierno contra Harvard por su negativa a ceder su independencia y sus derechos constitucionales”.
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