
Una trabajadora de cuidado infantil ha sido acusada de drogar a varios niños pequeños y los padres describen la situación como «devastadora».
Por New York Post
Se alega que Yizel J. Juárez, de 23 años, les daba a los niños laxantes masticables y les decía que eran dulces, para que los enviaran a casa porque estaba «abrumada».

El centro, que está ubicado en Illinois, tiene una política según la cual un niño enfermo debe ser enviado a casa y no regresar durante 24 horas.
Una madre del centro informó a CBS News que su hijo había estado sufriendo problemas estomacales persistentes durante períodos prolongados de tiempo, sin explicación alguna.
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