
La organización ambiental Observatorio de Ecología Política de Venezuela alertó que la crisis hídrica en Cumaná se ha convertido en una emergencia humanitaria, con hospitales colapsados, familias sin condiciones mínimas de higiene y un sistema de distribución de agua insuficiente para atender la demanda.
Por: lapatilla.com
La ciudad de Cumaná, capital del estado Sucre, enfrenta una de las peores crisis de agua potable de los últimos años. Según denunció el Observatorio de Ecología Política de Venezuela, la población acumula entre 20 y 25 días sin suministro continuo del vital líquido, situación que ha escalado a niveles de emergencia humanitaria.
La causa principal es una obstrucción crítica en el túnel matriz del Sistema Turimiquire, provocada por un deslizamiento de tierra y rocas tras un movimiento telúrico ocurrido a finales de febrero.
Diversos reportes coinciden en que el colapso del túnel dejó sin servicio de agua a cientos de miles de familias en el oriente del país, afectando especialmente a los municipios Sucre, Bolívar y Cruz Salmerón Acosta.
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Ante la gravedad de la situación, la Gobernación regional oficializó el Decreto N.º 277, mediante el cual se declaró emergencia hídrica en varios municipios del estado Sucre.
La medida incluye restricciones para preservar el poco suministro disponible, entre ellas: Prohibición del lavado de vehículos. Suspensión del riego de plantas. Restricción en la quema de basura. Limitaciones en el uso recreativo del agua
El Observatorio advirtió que la situación sanitaria es especialmente preocupante. Hospitales y centros de salud operan al límite de su capacidad, mientras las familias enfrentan dificultades para cocinar, bañarse, mantener la higiene personal y cumplir medidas básicas de salubridad.
La desesperación ha llevado a cientos de ciudadanos a acudir al Río Manzanares para bañarse o recolectar agua, lo que incrementa el riesgo de enfermedades cutáneas y gastrointestinales. En otras zonas afectadas, habitantes han recurrido a pozos improvisados y fuentes naturales ante la falta prolongada de suministro por tuberías.
El negocio de las cisternas y la desigualdad en el acceso al agua
Uno de los aspectos más críticos señalados en la denuncia es la insuficiencia del plan de contingencia basado en camiones cisterna.
Según testimonios de comunidades, muchos sectores no han recibido suministro, mientras que las cisternas privadas ofrecen el servicio a tarifas que resultan inaccesibles para la mayoría de los ciudadanos.
La crisis también ha provocado protestas y tensiones sociales en distintos sectores de la ciudad, donde los habitantes exigen la restitución del servicio de agua potable.
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El problema no es solo operativo, sino estructural. La dependencia de un único sistema de abastecimiento ha dejado en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura hídrica en el oriente venezolano. El colapso del túnel se produjo tras un sismo de magnitud 5,2 que ocasionó el derrumbe de rocas en la infraestructura que transporta agua desde el embalse hacia las comunidades.
El Observatorio de Ecología Política de Venezuela enfatizó que el acceso al agua potable es un derecho humano fundamental y no un privilegio.
La organización advirtió que la prolongación de la crisis amenaza la salud pública, la estabilidad económica local, la seguridad alimentaria y la dignidad humana.
