Por Gustavo Lainette
Activista político social – Fundador de la ONG Resistencia Venezolana
Venezuela está entrando en una nueva etapa. Y no es una etapa de discursos… es una etapa de consecuencias.
Durante años, una élite corrupta saqueó un país entero. Se robaron el dinero de hospitales, de escuelas, de alimentos, de oportunidades. Se robaron el futuro de millones de venezolanos y luego huyeron o se escondieron detrás de cargos, uniformes o empresas de maletín. Pero ese ciclo está llegando a su fin.
La reciente caída de figuras clave dentro del poder, como la salida de Vladimir Padrino López del Ministerio de Defensa tras más de una década controlando la estructura militar , no es un hecho aislado. Es una señal clara de fractura interna, de reacomodo, de miedo… y sobre todo, de vulnerabilidad.
Cuando el sistema empieza a moverse por dentro, es porque ya no puede sostener lo que construyó con corrupción, miedo y silencio.
Y ahí es donde entramos nosotros.
Desde la Resistencia Venezolana, y a través de estructuras que hemos venido consolidando dentro y fuera del país, estamos preparando una fase decisiva: identificar, ubicar, exponer y llevar ante la justicia a quienes participaron en el saqueo de Venezuela.
No es retórica.
Es una operación.
Estamos recopilando información, construyendo expedientes, conectando piezas que durante años estuvieron dispersas: testaferros, empresas, bienes en el exterior, redes financieras, vínculos políticos, protección institucional.
Todo.
Porque aquí no se trata solo de denunciar…
Se trata de recuperar lo robado y devolverlo a una nueva Venezuela.
Una Venezuela que no será construida con discursos reciclados ni con los mismos actores de siempre, sino con justicia real, con consecuencias reales, y con una nueva generación que entienda que el poder no es un negocio, es una responsabilidad.
A los que hoy viven tranquilos en Miami, Madrid, Panamá o cualquier parte del mundo, disfrutando lo que le quitaron a un pueblo entero, les digo algo claro:
Los estamos ubicando.
Los estamos documentando.
Y los vamos a buscar.
No importa cuánto tiempo haya pasado.
No importa cuántos contactos tengan.
No importa qué cargo ocuparon.
La impunidad en Venezuela no fue eterna.
Solo fue larga.
Y ahora se está acabando.
Lo que viene no es una transición política…
Es una depuración histórica.
Y en esa depuración, cada responsable tendrá nombre, rostro y expediente.
Porque el dinero de los venezolanos no desapareció.
Está en cuentas, propiedades, empresas, lujos… y en manos de quienes creyeron que nunca iban a responder.
Se equivocaron.
Esta es una advertencia, pero también es un anuncio:
La nueva Venezuela no solo va a nacer…
va a cobrar.
⸻

