
La revelación de Kim Kardashian sobre su diagnóstico de aneurisma cerebral, compartida durante el estreno de la séptima temporada de «The Kardashians» en octubre de 2025, puso en el centro de la conversación pública una condición médica frecuente que suele pasar inadvertida.
Por Infobae
La empresaria estadounidense, de 45 años, atribuyó el hallazgo a los altos niveles de estrés vividos tras su divorcio con Kanye West, pero aclaró que la detección fue temprana y no derivó en complicaciones graves, según relató en el programa.
Durante un adelanto, Kardashian apareció sometiéndose a una resonancia magnética, procedimiento que permitió identificar el aneurisma. En una conversación con su hermana Kourtney, la empresaria explicó: “Había un pequeño aneurisma”, lo que generó sorpresa en su entorno familiar.
Los médicos le informaron que el hallazgo estaba relacionado con el agotamiento emocional, y la propia Kim relató: “Me dijeron: ‘Solo estrés’”. El caso se desarrolló en un contexto de alta presión mediática y personal, marcado por el proceso de divorcio y la crianza de sus cuatro hijos, además de otros desafíos como la preparación para exámenes de Derecho y el regreso de la psoriasis, una afección cutánea que ya había controlado.
¿Qué es un aneurisma cerebral?

Un aneurisma cerebral, de acuerdo con la University of Illinois Hospital (UI Health), es una protuberancia o abombamiento en la pared de una arteria del cerebro, causada por una debilidad en el vaso sanguíneo. Esta debilidad permite que la presión del flujo sanguíneo forme una especie de globo en la arteria, que puede permanecer sin síntomas durante años.
Existen varios tipos, siendo el aneurisma sacular o en baya el más frecuente, que se asemeja a una pequeña bolsa colgando de un tallo. Otro tipo es el fusiforme, que implica una dilatación más extensa de la arteria.
La mayoría de los aneurismas cerebrales no presentan síntomas ni complicaciones y suelen detectarse de manera incidental durante estudios por otras razones, según la Cleveland Clinic.
Sin embargo, si el aneurisma se rompe, puede causar una hemorragia cerebral potencialmente mortal. Mayo Clinic advirtió que la ruptura suele manifestarse con un dolor de cabeza súbito e intenso, descrito por el Dr. Bernard Bendok como “el peor dolor de cabeza de su vida”. La hemorragia resultante puede provocar daño cerebral permanente, pérdida de conciencia o incluso la muerte si no se trata de inmediato.
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