
La Policía iraní negó este domingo haber usado armas de fuego para sofocar las recientes protestas que sacudieron el país, a pesar de la muerte de miles de personas, y denunció que elementos terroristas cometieron los asesinatos.
“Las fuerzas policiales no emplearon armas de fuego ante los recientes disturbios y solo emplearon medios disuasorios para mantener la seguridad y prevenir asesinatos”, declaró a la televisión estatal el comandante de la Unidad Especial de la Policía, el coronel Mehdi Sharif Kazemi.
Kazemi dijo que las fuerzas de seguridad solo utilizaron “medios disuasorios” como cañones de agua y pistolas de paintball”.
“Quienes cometieron violencia y asesinatos fueron terroristas entrenados que buscaban la destrucción y la muerte”, afirmó el coronel.
Las autoridades iraníes han tachado las protestas antigubernamentales de disturbios y actos de terrorismo orquestados por Estados Unidos e Israel.
Estas manifestaciones, desatadas a finales diciembre, llegaron a su punto álgido el 8 y 9 de enero, pero fueron reprimidas duramente por la república Islámica.
Según la versión oficial, más de 3.100 personas murieron en las protestas, aunque ONG opositoras como Hrana, con sede en Estados Unidos, cifran en 5.495 los fallecidos.
Amnistía Internacional denunció una fuerte represión estatal y calificó lo ocurrido en las protestas de “masacre”.
EFE
