
El coordinador de Asuntos Internacionales de María Corina Machado y del Comando con Vzla, Pedro Urruchurtu, participó en la Geneva Summit 2026, donde denunció la represión del régimen venezolano, relató su experiencia como asilado en la Embajada de Argentina en Caracas y reiteró el llamado a la liberación total e incondicional de los presos políticos en Venezuela, ya que “nunca eres verdaderamente libre hasta que tu país es libre.
Durante su intervención, Urruchurtu también afirmó que el proceso de cambio en Venezuela no comenzó con la captura de Nicolás Maduro, sino con la expresión democrática de los venezolanos en las urnas. “Ese futuro no comenzó con la captura de Maduro. En realidad comenzó el 28 de julio de 2024, cuando el pueblo de Venezuela votó de manera abrumadora en su contra”, señaló. Asimismo, recordó que “el 70% de los venezolanos dijo sí a María Corina Machado y a Edmundo González, sí a la democracia y sí a la libertad”.
Urruchurtu relató que no pudo celebrar esa victoria porque esa misma noche se encontraba refugiado en la Embajada de Argentina en Caracas. “No pude celebrar la victoria del 28 de julio, porque esa noche estaba encerrado dentro de la embajada argentina en Caracas. Era un rehén”, expresó.
En su discurso, describió los episodios de persecución en su contra y contra miembros del equipo de campaña, incluyendo órdenes de arresto, la cancelación de pasaportes y la congelación de cuentas bancarias. “Lo primero que aprendes es que ESTO ES REAL. Pueden meterte en la cárcel si quieren. No importa cuál sea la verdad. Nunca verás una orden de arresto”, afirmó.
También denunció las condiciones en las que permanecieron durante más de diez meses dentro de la sede diplomática, sin electricidad ni agua. “Pasamos cinco meses sin luz. Cinco meses sin agua. Bebíamos agua de la piscina del embajador en las peores e insalubres condiciones”, relató.
Urruchurtu calificó la situación posterior a las elecciones como terrorismo de Estado y cuestionó la efectividad de la comunidad internacional frente a regímenes autoritarios: “¿Qué ocurre cuando, ante los ojos del mundo, una embajada se convierte en prisión?” y “¿Para qué sirve la diplomacia si no se utiliza para enfrentar la injusticia?”.
Asimismo, agradeció el respaldo internacional recibido durante su escape y destacó que “sin su ayuda, y sin el apoyo internacional, no habríamos escapado”.
Desde el exilio, reiteró su compromiso con la causa democrática venezolana: “Nunca eres verdaderamente libre hasta que tu país es libre”. También hizo un llamado “a la liberación total, inmediata e incondicional de todos los presos políticos, civiles y militares, porque no hay transición con represión”.
Urruchurtu cerró su intervención reconociendo la resistencia del pueblo venezolano y reafirmando su determinación: “Es el valiente pueblo venezolano quien me da esperanza para el futuro de Venezuela. Confío en ellos. Confiamos unos en otros. Y por eso seguiré luchando hasta el final”.
