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Gerardo LucasOpinión

Panamá: un caso de éxito, por Gerardo Lucas

Panamá ha estado dolarizada desde 1904, un año antes apoyado por Estados Unidos habían proclamado su separación de Colombia, pero, su moneda nacional, el balboa, no desapareció y hasta hoy se mantiene como moneda fraccionaria del dólar. La temprana dolarización, entonces excepcional, ha sido un factor positivo para su desarrollo económico al darle la estabilidad que otros países latinoamericanos no han tenido en la esfera monetaria.

En la actualidad, Panamá cuenta con el Ingreso per cápita más alto de Latinoamérica con 17.000 dólares, y en términos de poder adquisitivo de la moneda en 39.200 dólares. El Producto Interno Bruto alcanzó los 90.000 millones de dólares, con un crecimiento del 4,2% en el 2025 lo que le permitió importar 37.000 millones de dólares, fundamentalmente de Asia. El porcentaje de población en condición de pobreza es del 19%, relativamente bajo para la región, y un coeficiente Gini (Distribución de la riqueza) satisfactorio de 49,9, acompañado de un Índice de Desarrollo Humano del 0,80, considerado muy alto. Además de lo anterior, tuvo una inflación del 1,5% en el 2025 y el nivel de desempleo del 3,6%, ambos muy bajos.

Buena parte del éxito obtenido se debe a la estrategia puesta en práctica, basada en una política multi sectorial de crecimiento que toma en cuenta sus ventajas competitivas, potenciadas por su localización geográfica, en el desarrollo de los siguientes sectores;

Primero, el Canal de Panamá, vía que comunica el Atlántico con el Pacífico registra el tránsito de unos 14.000 barcos anualmente. Segundo, la Zona de Libre Comercio de Colón, anexa a la anterior, que permite la distribución de mercancías a todos los países del continente, especialmente productos chinos y asiáticos, donde funciona como hub comercial. Tercero, es centro financiero internacional, con unos 67 bancos, donde las ganancias internacionales de las inversiones no pagan impuestos, condición que ha atraído gran número de capitales, de origen licito e ilícito, como se confirmó con el escándalo internacional de los Panamá Papers. La construcción, en sí, se ha beneficiado por el flujo de ahorros que ha venido al país buscando refugio duradero, lo cual ha creado un impresionante frente costero, semejante a Miami o Chicago. Las anteriores condiciones, han contribuido a que el sector terciario o de servicios represente entre el 70 y 80 % del Producto Interno Bruto.

El éxito panameño, nos puede inspirar a los venezolanos para adoptar un modelo de desarrollo diversificado, donde el petróleo no sea el único motor de crecimiento, teniendo en cuenta, las diversidades regionales. La implementación de esta política pasa por aprender de la experiencia que nos dejó el siglo XX. Por ejemplo, el desarrollo de Guayana fue concebido sobre la base de la gerencia e inversión privada que, luego del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, con los ingresos extraordinarios del petróleo, se convirtió en una empresa pública (acero y aluminio) que devino en un barril sin fondo de los dineros públicos.

En suma, la nueva política económica del país puede nutrirse de las experiencias exitosas de otros países, tomando en cuenta. también, las nuestras.

Gerardo Lucas. Https.//gerardolucas.wordpress.com

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