
Las medidas migratorias estadounidenses vuelven a estar en el ojo del huracán, luego de que un padre inmigrante denunciara que su hija, de tan solo tres años, habría sido víctima de abuso sexual mientras permanecía bajo custodia federal.
Por Semana
Según la denuncia, la menor estuvo detenida durante cinco meses tras cruzar la frontera entre Estados Unidos y México.
El hombre, quien tiene residencia temporal, habría esperado la liberación de su hija, quien estaba detenida con su madre.
Ante los retrasos, decidió acudir a los tribunales y fue allí cuando conoció los presuntos abusos sexuales que habría sufrido la menor, tras haber sido separada de su mamá.
“Creo que si hubieran actuado con más rapidez, nada de esto habría ocurrido”, expresó el hombre en una entrevista anónima con la agencia de prensa AP. Con el fin de no revictimizar a su hija, el hombre decidió no revelar su identidad.
Cuando el hombre llegó a los tribunales, conoció los documentos judiciales en donde se evidenciaba la denuncia que habría hecho la niña de tres años. Según el documento, la menor declaró que fue víctima de un niño mayor que se alojaba con ella en un hogar de acogida en Harlingen, Texas.
La niña le habría contado a la cuidadora que esto habría sucedido varias veces, lo que le habría provocado sangrado.
Ante esta realidad, los funcionarios de la Oficina Federal de Reasentamiento de Refugiados le dijeron al padre que había habido un “accidente” y que su hija sería examinada, según declaró a la AP en una entrevista.
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