
Nicmer Evans, politólogo y director del medio digital Punto de Corte, exigió el pasado martes a la comisión parlamentaria, encabezada por Jorge Arreaza y Pedro Infante, que no borre los expedientes judiciales de los presos políticos, tal como propone el proyecto de Ley de Amnistía que se discute en Venezuela.
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«Ustedes hoy tienen una pistola en la cabeza, como nosotros la tuvimos hace tiempo, y todavía la tenemos. Vamos a quitarnos las pistolas, vamos a ayudarnos a quitar las pistolas. Se los pido de corazón: es una necesidad fundamental, es una necesidad de años, es una necesidad del pueblo», expresó Evans en una pequeña sala de una sede de la Asamblea Nacional en Caracas.
«Somos más de 11.000 excarcelados desde el 2014 que estamos con procesos en curso. No solamente los que están presos en este momento que tienen que ser liberados, sino los que estamos todavía presos dentro del territorio venezolano porque no tenemos procesos abiertos en este momento. Esa lista de 11.000 la tiene el Foro Penal. Son 11.000 procesados en este momento que tenemos que estar presentándonos continuamente y que además tenemos prohibición de salida del país», recordó.
Evans también apuntó que la cúpula chavista no puede igualar las responsabilidades porque «la proporción del perdón no es la misma». Asimismo, pidió que «comprendan que hay un andamiaje de leyes que ustedes como diputados tienen la absoluta responsabilidad de desmontar».
Según su criterio, «no puede haber la posibilidad de que nosotros nos podamos perdonar y que haya reconciliación si no hay reconocimiento de las responsabilidades y, por lo tanto, no haya justicia».
Evans advirtió que «el artículo 11 pretende borrar todos los expedientes, no cerrarlos. Borrar todos los expedientes porque en los expedientes está reflejada la irresponsabilidad de procesos judiciales mal habidos (…) es importante que nosotros tengamos acceso a esos expedientes. Si el artículo 11 se cumple tal cual como ustedes lo están planteando, todos esos expedientes van a ser borrados y desaparecidos. Y nosotros queremos que en algún momento haya reparación de la verdad».
Por último, Evans apostó «por la posibilidad de que la amnistía sea una amnistía mucho más amplia y que en el término comunicacional también haya una amnistía comunicacional porque no puede haber una amnistía y no puede haber liberación de presos políticos que después salgamos con prohibición de poder hablar y de poder decir lo que pensamos».

