
El movimiento opositor nicaragüense Renacer exigió este domingo justicia, memoria, verdad y garantías de no repetición ante una eventual transición en Nicaragua, que es gobernada por el sandinista Daniel Ortega desde 2007.
En un manifiesto político, leído por el miembro del directorio de Renacer, Yefer Bravo, ese movimiento anotó que el contexto geopolítico mundial y regional ha cambiado significativamente y que los «regímenes totalitarios», como el de la Nicaragua de Ortega, «enfrentan mayores presiones con altas probabilidades de llegar a su final»
Ante ese escenario y un posible cambio de poder, Renacer indicó que «la transición democrática solo será posible a través de estructuras organizadas, la construcción y adquisición de responsabilidades permanentes, para un cambio real no solo de intención sino de vocación democrática».
«El poder democrático debe construirse y ejercerse desde el territorio, con ciudadanía activa, fiscalización social del Estado y defensa permanente de las libertades», planteó.
En ese sentido, ese movimiento político dijo no creer «en caudillos, salvadores ni soluciones mágicas», sino que creen «en la libertad, la organización, la participación, la memoria, justicia y dignidad humana».
Por tanto, Renacer se comprometió, en una transición, a defender la soberanía como fundamento del poder, la transición hacia la democrática real y no simulada, promover la justicia sin impunidad, así como elecciones libres y no «farsas por la continuidad del régimen bajo cobertura simuladas y participar en ellas solo cuando existan condiciones reales».
Asimismo, promover un control civil efectivo sobre las fuerzas armadas y de seguridad; y una política de memoria, verdad y garantías de no repetición.
Por ello, exigieron como condiciones mínimas e inmediatas la libertad incondicional de todas las personas presas políticas de la oposición, restitución plena de libertades civiles y políticas, derogación de leyes represivas creadas de forma antojadizas, y el fin del estado policial y paramilitar.
Además, garantizar el retorno seguro para personas exiliadas y la restitución de derechos de acuerdo con el marco jurídico internacional.
«Llamamos a las fuerzas democráticas, sociales, políticas y ciudadanas a construir alianzas estratégicas, no sobre el silencio ni la conveniencia, sino sobre principios claros, memoria y compromiso con una democracia real. La alianza sin ética reproduce los errores del pasado. La alianza con principios abre caminos hacia el futuro», abogó Renacer.
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se acentuó tras las controvertidas elecciones de noviembre de 2021, en las que Ortega, de 80 años y en el poder desde 2007, fue reelegido para un quinto mandato, el cuarto consecutivo, con sus principales contendientes en prisión, a los que luego expulsó del país y privó de su nacionalidad y de sus derechos políticos.
EFE
