La multitud hacía un círculo en la plaza Francia de Altamira, en Caracas, para ver el combate. No eran puños, sino palabras, lo que se esparcía por la arena mientras decenas de jóvenes movían sus cabezas al ritmo de la música. Era septiembre de 2019, y la clasificación regional de la Batalla Freestyle Suéltale el Beat enfrentaba a dos contrincantes: por un lado, el veterano rapero McKlopedia; y por el otro, a Edward Madera, de 15 años de edad, bajo su nombre de Emblema MC.
Su rostro aún conservaba las facciones de la niñez, pero sus líricas fueron como una ametralladora disparada por un soldado experimentado. No ganó aquella ronda, pero los aplausos y vítores no le faltaron. Ahora, con 21 años de edad, es mucho lo que ha evolucionado. Su estatura, su voz y hasta su peinado han cambiado, al igual que su forma de pensar y ver la música.
En entrevista para El Diario, cuenta que ha pasado los últimos años trabajando tras bastidores, encerrado en el estudio componiendo. Prepara su regreso a la escena musical con coqueteos a próximos lanzamientos en sus redes sociales, así como el estreno de su más reciente tema, cuyo nombre es justamente una declaración de intenciones: “Hola de nuevo”, que se publicó el 10 de noviembre en su cuenta de Instagram.
Aunque no tiene cuenta de Spotify y en su canal de YouTube apenas cuenta con un solo video desde hace cuatro años, el rapero afirma que la campaña de intriga que ha rodeado sus últimos pasos rendirá frutos con su primer EP, del que aún se desconoce título. “Todo este tiempo que ha transcurrido siento que hemos mimado mucho el detalle de eso para que apenas salga la gente sienta que el tiempo que se le invirtió vale totalmente la pena”, apunta.
De la orquesta a la plaza
Madera cuenta que tuvo su primer acercamiento con la música en casa, pues era un elemento que estaba muy presente en su familia. Aquella vena artística que ya había probado a través de clases de dibujo y teatro, incluso deportes, hasta que finalmente encontró su cauce a los 7 años de edad, cuando ingresó al Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, mejor conocido como El Sistema.
Durante seis años se formó como músico, llegando a tocar el oboe para la Orquesta Filarmónica Nacional. “Hoy en día creo que agradezco que haya sido así, porque fue como empecé desde la base, desde el estado más puro de la música, que era la música clásica. Y ya después de eso, uno como que entiende todos los demás sonidos de otra forma”, indica.
Un día, cuando tenía 14 años de edad, caminaba por una plaza en Caracas y vio a un grupo de jóvenes reunidos. Estaban haciendo freestyle, y aquel mundo de líricas improvisadas, donde el ingenio y la rapidez para armas rimas elocuentes lo cautivó. Aunque había encontrado en su instrumento una forma de expresar sus sentimientos, un chispazo en su mente le hizo querer aprender a rapear. Para él, era una nueva forma de hacer música que le permitía reflejar su verdadera personalidad.
“Cuando pasé por la plaza y vi gente haciendo freestyle y dije ‘hey, yo quiero quiero hacer eso, porque esas personas te pueden decir lo que te quieren decir según literalmente lo que están pensando, sin ningún tipo de restricciones. El freestyle es eso, es como una especie de forma sin parámetros en la que tú puedes ser tú, y sentí que eso no me lo daba la orquesta”, dice.
Pilares familiares

Aunque aún no dominaba los fundamentos básicos del freestyle, el joven decidió dar un salto de fe y participar en sus primeras batallas. Recuerda que aquel género no era muy popular en Ocumare del Tuy, estado Miranda, donde reside su familia, por lo que viajó a Caracas. Se inscribió en un torneo que se realizó en Los Dos Caminos, municipio Sucre (Miranda) del movimiento Rap sin groserías, evento creado por el rapero IndriagoVen para promover el freestyle entre adolescentes de forma respetuosa y consciente.
Ese fue su bautismo de fuego. Quería probar qué tal era el ambiente y le gustó tanto que siguió asistiendo a otros encuentros en espacios de Caracas, como el Museo de los Niños, Altamira y diferentes plazas. Adoptó entonces el nombre artístico de Emblema MC, pues para él, esta nueva vida dedicada a la música era el estandarte que lo identificaba
En ese momento, recuerda que le daba miedo la reacción de su familia. Pasar del niño con camisa blanca y chaqueta tricolor que tocaba el oboe a estar en las plazas rapeando junto a otros jóvenes. Sin embargo, lejos de regañarlo, su padre lo apoyó desde el primer momento acompañándolo en sus competencias.
“Fue un pilar fundamental dentro de mi carrera, porque desde ese día en esa plaza (la de Los Dos Caminos) fue lo que me dio la confianza para enamorarme aún más de esto. Ahora, con el resto de mi familia sí fue un proceso un poco más complicado. Siento que a los núcleos familiares siempre les da como miedo cuando los jóvenes empiezan a experimentar, sobre todo en el lado del arte, porque es un ámbito en el que siempre se dan pasos en falso, saltos de fe”, reconoce.
Conectando desde casa

Con 15 años de edad, Emblema ya comenzaba a hacerse con el reconocimiento de la calle en las competencias de freestyle. Aún era pequeño de estatura, pero encaraba raperos de mayor tamaño, edad o experiencia sin complejos, por lo que empezó a llamar la atención dentro del gremio. Ya había empezado a realizar giras por diferentes estados del país cuando un anuncio paralizó todos sus planes: el gobierno decretó cuarentena por la llegada de la pandemia de covid-19.
Todas las competencias y eventos se cancelaron. Encerrado en casa, comenzó a publicar contenido en su cuenta de Instagram sin llamar mucho la atención, hasta que un día reunido en casa de unos amigos en el 23 de Enero (Caracas), se les ocurrió un nuevo formato para sus videos. “No encontraba algo que marchara conmigo hasta que dijimos ‘ok vamos a hacer improvisaciones pero con una temática tal y yo me desenvuelvo sobre eso’, y fue con lo que hice click, porque me di cuenta de que era lo que estaba buscando”, explica.
Fue en ese momento cuando subió canciones como “Vengo del futuro”, donde se imagina un año 2120 con los mismos problemas de 2020, y que hasta el momento acumula más de 914 mil reproducciones en su cuenta de Instagram. Lo siguiente que ocurrió, lo define como un “efecto bola de nieve”, pues todas las personas que conectaron con su video y lo compartieron le llevaron a recibir un mensaje privado del rapero puertorriqueño René Pérez Joglar, mejor conocido como Residente.
“Lo compartió por sus redes y dijo ‘te van a llegar un par de personas’. Dicho y hecho: de repente tenía yo una cuenta que si, no sé, con mil seguidores que se convirtieron en 20 mil, y en dos horas eran 50 mil y al día siguiente eran 100 mil. Llegó una cantidad de gente exorbitante y ya para entonces era básicamente seguir haciendo exactamente lo que estábamos haciendo, pero totalmente abrumado. Ahí dije, nada, terminé de conectar con lo que yo quería hacer, que era, ‘bueno, tú quieres hablarle a todo el mundo, háblales a través de esto”, relató.
Entre estrellas

Los videos de Emblema durante la pandemia por fueron compartidos y alabados por figuras como Nicky Jam, mientras Residente lo apadrinó como su mánager. Junto a él sacó temas como “Paso certero” con el sello discográfico, Icónicos Music, y que tiene 2,2 millones de visualizaciones en YouTube. «La mentalidad, su forma de expresarse. Es algo excepcional para una persona de solamente 16 años», destacó el compositor y exintegrante de Calle 13. Fue entonces cuando el joven enfrentó el reto de trabajar para una industria donde todo era más formal y pragmático.
“René siento que es el mejor mentor que me pude conseguir, porque siempre fue más de trabajar ese lado artístico, de decir lo que eres tú, tu esencia, y como tú la quieres plasmar. De decir ‘así mismo va a ser y la gente va a conectar con eso porque es genuino’, así que siempre fue más empírico desde ese lado. Nunca hubo un ‘mira tienes que hacer esto’, o ‘no puedes hacer esto’, sino que siempre fue como un nosotros te facilitamos el apoyo y la visibilidad que necesitas, tú haz lo que tú quieras hacer”, acota.
Desde entonces, Emblema sacó otras canciones como “Un día más” o “5 am”, sin dejar de participar en eventos de freestyle, como una exhibición en la semifinal de Batalla de los Gallos de Redbull. También cantó una versión libre del icónico tema “Allá cayó” de Desorden Público en la gala digital de los Premios Pepsi Music 2021, junto a Fei, Letra y Horacio Blanco.
“Yo quería ser astronauta y terminé siendo rapero/qué cojones/ pero vivo con estrellas y escribo constelaciones”, reza precisamente una de las rimas de “5 am”.
Abrebocas

Con “Hola de nuevo”, Emblema regresa haciendo una mordaz crítica a la superficialidad que envuelve a las redes sociales y al propio género urbano. Artistas enfrascados en tiraderas (enfrentamientos) o polémicas mientras el mundo parece dirigirse a lugares cada vez más oscuros al ver los noticieros. Ya desde “Vengo del futuro”, el rapero había mostrado una fuerte preocupación por el tema de la desinformación y fake news, así como el desinterés de la población por generar un sentido crítico del contenido que consumen.
“Estamos en la era de la revolución tecnológica y siento que entre más avanzados nos volvemos, al mismo tiempo nos volvemos menos ávidos de conocimiento y precisamente eso es lo que busco atacar. Hoy en día parece un delito el tratar de instruirse, o tratar de buscar información propia, y más bien hacemos alarde de los superficiales que nos hemos vuelto. Básicamente me estoy enfocando ahorita en tratar de rescatar el hecho de que somos humanos, somos seres pensantes y creadores sobre todo, y siento que esa vena pensante y creadora la estamos dejando de lado para enfocarnos un poquito más en lo banal, en el faranduleo”, afirma.
En su canción precisamente se encarga de cuestionar esas situaciones o temas que, considera, no son abordadas lo suficiente por el arte mainstream. Opina que son conversaciones que la industria normalmente evita, por lo que es necesario crear conversación y debate sin temer a las repercusiones o la pérdida de popularidad.
“Cuando entré en la industria de la música me di cuenta de que había como esos temas con los que nadie quería rozar, porque era como ‘ay, es muy engorroso hablar de eso, mejor vamos a hablar de esto’, que siento que ahí es donde se aferra bastante como la cultura pop. Esto está permitido, esto está socialmente bien, y los temas incómodos los dejaban de lado”, dice.
Fusión musical

En cuanto a estilo, comenta que su formación en El Sistema ha influido enormemente en su manera de ver la música y de buscar sonidos cada vez más complejos e interesantes. De hecho, agrega que al momento de componer trata de seguir su propio camino sin encasillarse bajo ningún género o artista. Para él, es igual de válido buscar inspiración en artistas como Canserbero o Los Aldeanos, que explorar la diversidad rítmica de estilos diametralmente distintos, como la salsa o el rock.
“Siento que el rap tiene para evolucionar en cuanto a mensaje. Siento que igual nos falta un poquito más de evolución en cuanto a sonidos, lo que pasa es que siempre he visto que hay un asunto dentro del género que viene siendo el purismo. El concepto me parece brutal, hablar sobre rescatar las raíces del sonido como lo conocimos, pero al mismo tiempo siento que eso nos podría cerrar la puerta si nos encasillamos demasiado”, afirma.
Por otro lado, Emblema atraviesa actualmente una dualidad similar a la que vivió cuando su mundo se dividía entre el rap y el oboe. Si bien ahora comienza a despegar su carrera con temas de estudio mucho más producidos, todavía disfruta la libertad de disparar palabras improvisadas en competencias de freestyle. De hecho, asegura que no ha dejado de participar en batallas y eventos en este tiempo, pues ya no siente que deba elegir una opción. Por el contrario, ve en la variedad la oportunidad de enriquecer su estilo sin dejar de ser él mismo.
“Obviamente el freestyle es donde puedo ser yo totalmente, puedo decir absolutamente lo que sea y siempre me lo tripeo, pero en la música (de estudio) lo veo como ese aspecto en el que ya puedo profundizar un poquito más en cuál es mi visión del mundo moralmente, espiritualmente, como que ya tenía tiempo para sentarme a decir exactamente lo que yo quería que la gente escuchara, así que siento que, hoy por hoy, sigue siendo un 50-50”, precisa.
La entrada Los nuevos rostros del rap venezolano: Emblema se publicó primero en El Diario.