
El Gobierno británico confirmó este viernes que Estados Unidos está utilizando bases británicas para llevar a cabo «operaciones defensivas» destinadas a «neutralizar» los ataques contra buques perpetrados por Irán en el estrecho de Ormuz.
En un breve comunicado, un portavoz de Downing Street (residencia oficial y oficina del primer ministro británico, Keir Starmer) confirmó que el acuerdo suscrito entre el Reino Unido y Estados Unidos para utilizar bases británicas en el marco del conflicto en Oriente Medio «incluye operaciones defensivas estadounidenses para degradar los emplazamientos y las capacidades de misiles que se utilizan para atacar buques en el estrecho de Ormuz».
Londres defiende el movimiento escudándose en la «autodefensa colectiva de la región» y, de acuerdo con el diario británico ‘The Times’, las bases a las que se refiere el comunicado y que pueden haber recibido luz verde para el uso estadounidense serían las de la Real Fuerza Aérea (RAF) en Fairford (Inglaterra) y la de la isla de Diego García, en el archipiélago de Chagos, en el océano Índico.
Los ministros del Ejecutivo laborista de Starmer se reunieron esta tarde en Londres para abordar el desarrollo de la escalada bélica en Oriente Medio, así como los recientes ataques de Irán contra buques mercantes, infraestructura civil o el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Sobre este último punto, reiteraron que el Reino Unido trabaja estrechamente con socios internacionales para desarrollar un «plan viable» que salvaguarde el transporte marítimo internacional en Ormuz, por donde pasa el 20 % del tráfico global de petróleo y que permanece cerrado de facto por Irán desde el comienzo de la guerra.
Del mismo modo, el Gobierno británico condenó los ataques «imprudentes» de Irán contra buques con bandera irlandesa, de otros países aliados cercanos y socios del Golfo, y aseguraron que corrían el riego de sumir a Oriente Medio en una crisis más profunda, así como de «agravar el impacto económico» del conflicto en el Reino Unido y en el resto del mundo.
Reafirmaron asimismo que los principios del Reino Unido ante el conflicto siguen siendo los mismos: defender a su pueblo, sus intereses y sus aliados, actuando en conformidad con el derecho internacional, pero «sin verse involucrado en el conflicto en general».
El Reino Unido ha rechazado participar en la guerra de manera activa, pero además de permitir a Estados Unidos hacer uso de las bases británicas para llevar a cabo ataques contra Irán, también ha aumentado su presencia y sus efectivos militares en el Mediterráneo y en Oriente Medio como parte de sus «operaciones defensivas».
El ministerio británico de Defensa informó este viernes de que el Reino Unido tiene actualmente más aviones en la región del Golfo que en cualquier momento de los últimos 15 años, mientras que los pilotos británicos ya superan las 700 horas de vuelo.
Poco antes de darse a conocer el permiso de uso de las bases, Londres confirmó haber enviado un «pequeño número» de planificadores al Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM), en Florida, para ayudar a desarrollar vías que aumenten la seguridad en el estrecho de Ormuz. /EFE
