
“Sólo con instituciones alineadas pasaremos de una minería de subsistencia a un motor económico”, expresó Víctor Fuenmayor, experto en el sector de minería.
Nota de prensa / lapatilla.com
“La nueva Ley de Minas, que se está discutiendo en la Asamblea Nacional y que conocemos muy poco, no sólo debe regular, sino que debe cerrar la brecha entre una actividad históricamente invisible para el Estado y la necesidad de una economía diversificada y formal”, dijo Víctor Fuenmayor desde el programa radial Termómetro Social, en el que además presentó una propuesta que ha desarrollado con seis ejes para la minería y que será entregada a diputados de la Asamblea Nacional, con el objetivo de que sean incluidos en el debate parlamentario que está en pleno desarrollo.
El ingeniero geólogo, con maestría en Ambiente y profesor universitario jubilado de la Universidad de Simón Rodíguez, conversó desde el espacio Termómetro Social en Radio Fe y Alegría, que conduce junto a Pablo Zambrano y Juan Luis Sosa, acerca del tema logrando desmenuzar los principales problemas del sector y planteando soluciones.
Para los conductores de este espacio, la discusión de la Ley de Minas representa una gran oportunidad para dar orden y estructura a un sector que ha sido explotado descontroladamente, afectando al medio ambiente e impidiendo que desarrolle todo su potencial para entrar en los mercados cumpliendo estándares internacionales.
“Hemos olvidado en Venezuela que la minería es el sector más riesgoso del mercado global y para poder avanzar debemos sustituir la fantasía de la riqueza fácil por una regulación que entienda la realidad financiera y técnica de la industria. Venezuela vive un divorcio entre su riqueza mineral y su realidad económica. A pesar del imaginario popular, la minería ha sido un actor secundario en el peso del PIB, menos del 1%, y eso se mide desde 1950”, explicó Fuenmayor.
“La propaganda institucional fabricó una ilusión. (…) A diferencia de otros sectores, los proyectos mineros requieren de años de inversión sostenida en exploración técnica y desarrollo de infraestructura antes de extraer el primer gramo de mineral. Hablar de un Motor Minero, como lo hicieron, para el país implica que sin seguridad jurídica y capital a largo plazo ese motor no tiene combustible”, dijo.
¿Qué hacer?
Para Víctor Fuenmayor rediseñar la explotación minera en Venezuela requiere de múltiples enfoques: medioambiental, fiscal, estratégico. El Estado y entes privados deben trabajar en esa línea.
“Ninguna reforma minera funcionará de forma aislada. Necesitamos una legislación que integre la gestión ambiental, el control fiscal y la seguridad social. Sólo con instituciones alineadas pasaremos de una minería de subsistencia a un motor económico”, dijo.
Reformar la Ley de Impuestos sobre la Renta o promulgar una ley tributaria especial para la minería son algunas de las propuestas sobre la mesa al tocar el manejo fiscal de la explotación.
«Aquí se cobra el 15% bruto sobre producción, cuando en los países de al lado cobran un 3% y hasta un 4% lo que son minerales preciosos. hay que hacer esa revisión”, explicó.
Durante el programa radial fue punto central la necesidad de la formalización de la minería a pequeña escala y la minería artesanal, incluso como una vía para garantizar la seguridad social de quienes eligen la explotación minera como forma de sustento.
“Los mineros no tienen ninguna protección social, por eso una nueva ley debe delimitar áreas exclusiva para la minería, pequeña minería y minería artesanal, que son diferentes. Es vital que el gobierno no sólo los reconozca, sino que brinde las oportunidades necesarias para que la pequeña minería logre evolucionar y dejar atrás su situación artesanal y de pequeña escala.

