Al llegar a un centro médico latinoamericano, las mujeres predominan en las salas de espera. En su mayoría, son las que llevan los documentos de sus hijos, de sus parejas o de sus padres. Se encargan de administrar las citas, de verificar los medicamentos y de aplicar las recomendaciones de las recetas. Ellas son las que brindan cuidados. Esta imagen de las madres y las abuelas que cuidan ha sido normalizada en la sociedad, es parte de la estructura familiar y de la idea general de las tareas que las mujeres deben cumplir. No solo en el ámbito personal, también en lo profesional. Las mujeres representan el 60% de las personas que acompañan, rehabilitan, asean, protegen, alimentan y atienden en América Latina y el Caribe, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
