
El 9 de marzo, la Corte de Distrito de Washington, D.C. bloqueó partes claves de una política del gobierno del presidente Donald Trump que limitaba a inmigrantes acciones ante la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA).
Por El Diario NY
Aunque se trata de un triunfo sustancial, ya que los inmigrantes podrán seguir peleando sus casos en tribunales migratorios, aún así enfrentarán mayores dificultades.
Esto porque a partir de este mes entró en vigor una regla de la BIA, que depende del Departamento de Justicia, que contempla al menos diversos cambios preocupantes, incluido el hecho de que una de las partes no podrá responder a los argumentos planteados por la otra parte. Es decir, si hay una postura de la autoridad, la defensa del inmigrante no podrá responder.
“Por ejemplo, una persona que apela no tendrá la oportunidad de presentar un segundo alegato de réplica para responder o aportar pruebas en contra de los argumentos que el gobierno presente en su alegato”, expuso Kursten Phelps, abogada litigante del Centro de Justicia Tahirih.
Esa organización lideró una batalla legal sobre los cambios realizados por el gobierno del presidente Donald Trump, los cuales buscaron bloquear prácticamente las apelaciones de una decisión migratoria, como peticiones de asilo, proceso de deportación o la negativa de una visa o Green Card.
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