
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido bastante crítico respecto al cambio climático, sacando a su país, paulatinamente de organizaciones en pro del ecologismo, de las nuevas agendas de energías sostenibles y de tratados en favor de la conservación ambiental.
Por Semana
Por esta razón, tiene previsto derogar un dictamen de la época del gobierno de Barack Obama que ha servido como base para la lucha contra las emisiones de efecto invernadero, anunció este martes la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
La Agencia de Protección Ambiental (EPA) propuso a mediados del año pasado dejar sin efecto la llamada Determinación de Peligrosidad de 2009, en lo que se consideró un duro golpe a la acción climática por parte del mayor emisor de gases contaminantes de la historia.
El jueves, Trump “oficializará la derogación” del texto, dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, en una sesión informativa el martes. “Esta será la mayor acción de desregulación en la historia de Estados Unidos y ahorrará al pueblo estadounidense 1,3 billones de dólares en regulaciones asfixiantes”, agregó.
El texto, que estipula que las emisiones de efecto invernadero atentan contra la salud, se ha utilizado como fundamento de varias normativas federales que limitan las emisiones. El dictamen concluyó que seis gases de efecto invernadero ponen en peligro la salud y el bienestar públicos al impulsar el cambio climático, entre ellos, se incluyen los populares dióxido de carbono y metano.
Esta decisión de la administración Trump ha sido considerada una de las mayores acciones desreguladoras de la historia de EE. .UU., lo que eliminaría de raíz la base legal de la gran mayoría de estándares climáticos y abriría paso a una política más favorable a combustibles fósiles.
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