
Una nave de la NASA ha logrado un hito clave al enviar las primeras imágenes ultravioleta de estrellas fuera del sistema solar, tecnología que inaugurará una nueva etapa en el estudio de exoplanetas. Este avance, según informó la NASA a través de un comunicado institucional, marca el inicio de la fase científica de la misión, con el objetivo de mapear la actividad energética de estrellas poco estudiadas que podrían albergar planetas con agua líquida y, en consecuencia, vida.
Por Infobae
El equipo de la misión procesó las primeras imágenes de “primera luz” el 6 de febrero de 2024, después del lanzamiento del satélite el 11 de enero. Es la comprobación definitiva de que los instrumentos del CubeSat SPARCS —sigla de Investigación de Actividad Estelar y Planetaria— funcionan correctamente en el entorno espacial, un requisito indispensable para validar la sensibilidad de sus cámaras ultravioleta y habilitar el comienzo pleno de la investigación científica, de acuerdo con lo informado por la NASA.
SPARCS es una nave de tamaño reducido, similar a una caja grande de cereales, pero con la capacidad de observar y monitorear de forma continua y simultánea la emisión de radiación ultravioleta lejana y cercana en estrellas de baja masa. Es la primera misión ideada exclusivamente para este tipo de observación prolongada de estrellas que poseen apenas entre el 30% y el 70% de la masa del Sol.

La Vía Láctea contiene una enorme población de estrellas pequeñas y frías, pero a pesar de su baja luminosidad y temperatura en comparación con el Sol, sus erupciones solares y la intensidad de su actividad constituyen factores determinantes en la atmósfera y habitabilidad de los planetas que giran a su alrededor.
Durante el año de duración previsto para su misión, el satélite SPARCS se concentrará en el estudio de aproximadamente 20 estrellas de baja masa, con campañas de observación que variarán entre cinco y cuarenta y cinco días por cada una. Estas estrellas conforman el hábitat natural de la mayor parte de los exoplanetas rocosos de la galaxia, ya que albergan la mayoría de los 50.000 millones de planetas terrestres estimados en la zona habitable galáctica. Se trata de mundos lo suficientemente cercanos a sus estrellas como para permitir la presencia de agua líquida en superficie.


