
Un video del detrás de cámaras del rodaje del nuevo sencillo de Katy Perry, titulado «Watch It Burn», acumuló millones de visualizaciones y desató una ola de preocupación en las redes sociales. Las imágenes muestran a la artista estadounidense envuelta en llamas de alta intensidad, lo que llevó a sus fanáticos a especular sobre un posible accidente o peligro real para la integridad de la cantante.
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La viralización del material provocó reacciones inmediatas de alarma entre los usuarios, quienes cuestionaron la rigurosidad de los protocolos de seguridad aplicados en el set de grabación. Ante la creciente ola de rumores sobre un presunto percance durante el rodaje, todo se trató de un truco pirotécnico estrictamente controlado, común en producciones de alto presupuesto.
Para la ejecución de la secuencia, el equipo de producción aplicó medidas de seguridad especializadas que incluyeron el tratamiento del vestuario de Perry con materiales ignífugos de última generación.
Así mismo, la filmación contó con la presencia permanente de profesionales de seguridad contra incendios dotados con extintores y equipos de protección listos para actuar. Según los reportes del set, la secuencia fue ensayada de manera exhaustiva bajo supervisión técnica para garantizar que el riesgo para la intérprete fuera nulo.
