
En el sur de Valencia, se encuentra la comunidad de El Palotal. Su gente cariñosa, alegre y trabajadora me recibió el pasado fin de semana para tomar nota de sus principales necesidades. El reconocido dirigente municipalista, José Lugo, me llevó a recorrer sus calles y conocer de primera mano las inquietudes del conjunto de los vecinos. Este es un ejercicio producto del programa “Vecino Inteligente, Vecino Contralor” ejecutado por la SAMAC – Carabobo desde hace 12 años.
El primer punto de la agenda fue constatar el lamentable estado del tendido eléctrico y los postes, hay varios transformadores quemados, que deben sustituidos y simplemente están allí como un monumento a la desidia. Los postes están carcomidos y de no ser porque los mismos vecinos les refuerzan las bases con cemento ya estuvieran en el suelo.
Específicamente en la calle 2, se sienten fuertes olores nauseabundos emitidos por unas alcantarillas cercanas, afectando a todos los vecinos. Los comerciantes nos indicaron que los olores empeoran en ciertos momentos del día y el problema lleva meses esperando la acción de las autoridades competentes.
En El Palotal hay un CDI, sin embargo, no cuenta con insumos y equipos médicos suficientes. Eso obliga a los vecinos a recurrir a otras opciones para atender sus problemas de salud. Además, hay obras inconclusas en el perímetro del CDI, eso revela que, finalmente, las autoridades sanitarias simplemente se olvidaron del lugar. A eso hay que sumar que las fallas en el servicio de agua potable se hacen cada vez más recurrentes, sin agua y sin atención médica adecuada, no hay derecho a la salud ni a la vida.
Nuestro amigo Lugo nos informó que hay varios afectados con el deterioro de sus cilindros de gas, estos simplemente ni son usados, ni sustituidos por PDVSA – GAS, sin embargo, pese a que el empalme con el servicio de Gas domiciliario por tubería es totalmente posible, ni la empresa, ni las UBCH, hacen alguna gestión para que esa posibilidad se concrete y los vecinos no sigan padeciendo por los cilindros de gas.
Esta entrañable comunidad merece una mayor atención pública, las autoridades competentes deben recordar que su función es mejorar la calidad de vida de la gente, no se puede gobernar Valencia con sólo pintura y fotos de Instagram. Mientras tanto, la gente de El Palotal sigue luchando, esa es su tradición, como me lo hizo saber José Lugo, El Palotal fue el sitio donde vivieron muchos Guasineros, “somos hijos y nietos de gente que nunca se rinde”.
Julio Castellanos / jcclozada@gmail.com / @rockypolitica
