
Los camilleros que laboran en el Hospital Luis Razetti de Barcelona, capital del estado Anzoátegui, denunciaron que actualmente trabajan en «condiciones extremas» por la falta de ascensores.
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Según indicaron, la carencia de elevadores activos es de vieja data, pues de los seis que existen, funcionan solo dos. Además, uno de ellos solo le sirve a quienes llegan hasta el quinto piso, que es su límite.
Agregaron que el lunes 30 de marzo se cumplió un mes desde que el ascensor principal comenzó a presentar fallas que también impiden su pleno funcionamiento. Esto agota la paciencia de los trabajadores, quienes dicen estar hartos de la situación.
Esfuerzo obligado
Erick Brito, camillero con más de dos años de servicio, explicó que la avería actual del elevador principal impide que llegue al piso 7, donde se ubica Medicina Interna. Esto se traduce en que familiares o personal tengan que llevar a los pacientes por las escaleras para llegar a los otros dos niveles.

«Para evitar caídas y por ser más manejable en la estrechez de los peldaños, nos vemos forzados a trasladar los cadáveres en sillas de ruedas y no en las camillas correspondientes, lo que va en contra de los protocolos de bioseguridad», señaló.
Brito, integrante del Movimiento de Trabajadores de la Salud en Anzoátegui (Motrasalud), insistió en calificar esta situación de «cruel», por todo lo contado anteriormente.
Exigen respuestas
Edisson Hernández, coordinador general de Motrasalud y también camillero, denunció que la directiva del hospital se limita a exigirles que resuelvan la contingencia.
«Ellos siempre responden que ‘están resolviendo’ y la verdad es que nunca resuelven nada», expresó el vocero, quien a la vez criticó que la gerencia de enfermería no gestiona una solución.
«La única solución para ellos es que el personal de camilleros suba pacientes por las escaleras y baje a los fallecidos por las mismas. También se ve altamente afectado el personal de saneamiento, porque tienen que trasladar el carro de desechos por las escaleras», acotó.
Otros trabajadores manifestaron su profunda preocupación ante la cercanía del inicio formal del asueto de Semana Santa, temporada en la que, según dijeron, históricamente se incrementa el número de ingresos por emergencias en el centro asistencial.
Reiteraron que esta sobrecarga ya les está causando lesiones físicas como dolores de hombros y columna, por lo que su reclamo no es por falta de voluntad para trabajar, sino por la dignidad de los pacientes y el derecho a laborar bajo condiciones seguras.
Exigen que las autoridades solventen el problema de manera permanente antes de que la contingencia sea mayor durante los días feriados.
