
La destitución del general Vladimir Padrino López, ministro de Defensa de Venezuela por más de una década y uno de los principales referentes del llamado Cartel de los Soles, es hasta ahora el cambio más grande dentro del régimen desde el arresto de Nicolás Maduro a comienzos de enero. Pero, ¿cuál es su impacto sobre las redes criminales incrustadas dentro del Estado venezolano?
Por Insight Crime
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el 18 de marzo la salida de Padrino López, una figura central de la administración del expresidente Nicolás Maduro, en medio de una oleada de cambios en su gabinete ministerial.
Vladimir Padrino López ha sido uno de los actores militares más relevantes del Estado venezolano desde la muerte del presidente Hugo Chávez en 2013. Asumió la cartera de Defensa en octubre de 2014, puesto que mantuvo a pesar de que en 2019 Estados Unidos lo acusara de tráfico de drogas y, posteriormente, de ser un líder clave del Cartel de los Soles.
Desde la captura de Maduro en enero y bajo el interinato de Rodríguez, Padrino y Diosdado Cabello, otra figura clave del chavismo y actual ministro de Interior y Justicia, mantuvieron sus puestos de poder y han sido las principales figuras del gobierno, especialmente en reuniones con funcionarios de alto nivel de Washington.
“Agradecemos al G/J Vladimir Padrino López por su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país. Seguros estamos de que asumirá con el mismo compromiso y honor las nuevas responsabilidades que le serán encomendadas”, dijo Rodríguez en un comunicado público.
Su reemplazo, el general Gustavo González López, ha ocupado distintos roles dentro del aparato de inteligencia y represión política del régimen. Es señalado por múltiples violaciones de derechos humanos, y ha sido sancionado por la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá.
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